La delegación de Rusia que este martes participará en una nueva serie de contactos trilaterales con Ucrania y Estados Unidos en Ginebra, centrados en explorar un posible acuerdo de paz con Kiev, ha aterrizado a primera hora de la mañana en la ciudad suiza, coincidiendo con denuncias ucranianas sobre un nuevo “ataque masivo” contra su territorio.
Fuentes citadas por la agencia de noticias Interfax han indicado que el avión en el que viajaba la delegación, encabezada por Vladimir Medinski, ha llegado tras un vuelo de más de ocho horas con escalas en Turquía e Italia. Según la agencia TASS, la misión rusa se ha desplazado posteriormente al President Wilson Hotel, donde quedará alojada durante estas conversaciones.
Medinski actuará como representante de Moscú en este nuevo encuentro, después de que en las dos anteriores rondas de contactos trilaterales celebradas en Abu Dabi la delegación estuviera liderada por Igor Kostiukov, jefe de la Dirección Principal de Inteligencia del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas rusas.
El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, explicó recientemente ue en estos contactos se abordará un abanico de temas, motivo por el que la delegación fue expandida para incluir además al viceministro de Exteriores, Mijail Galuzin, y otros representantes de las autoridades de Rusia.
Poco antes de la llegada de la delegación rusa a Ginebra, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, había denunciado un “ataque masivo” ejecutado por el Ejército de Rusia contra varias zonas del país, en el que ha empleado más de 25 misiles y cerca de 400 drones, destinado a “causar el mayor daño posible” al sector energético.
En esta línea, el ministro de Exteriores ucraniano, Andri Sibiga, ha acusado a Rusia de “ignorar los esfuerzos de paz” al lanzar “un ataque masivo con misiles y drones contra Ucrania justo antes de la próxima ronda de negociaciones en Ginebra”, prevista para este mismo martes. “Principales objetivos: energía e infraestructura civil”, ha añadido.
Por su parte, las autoridades rusas han anunciado la destrucción de más de 151 drones lanzados pro las tropas ucranianas durante las últimas horas, incluidos 50 sobre el mar Negro y 38 en la península de Crimea, anexionada por Moscú en 2014, un paso no reconocido por la comunidad internacional.
Hasta la fecha se han realizado dos rondas de conversaciones trilaterales, ambas en Emiratos Árabes Unidos (EAU). Los últimos contactos derivaron en un acuerdo entre Moscú y Kiev para el intercambio de más de 300 prisioneros de guerra, el primero de este tipo en cerca de cinco meses, pero sin informaciones sobre avances en el plano político.