Internacional

La familia Bolsonaro denuncia vulneración de derechos básicos tras negarse el arresto domiciliario al expresidente

Carlos Bolsonaro acusa al juez De Moraes de abuso de poder por negar el arresto domiciliario a su padre tras varias operaciones médicas recientes.

2 minutos

Carlos y Jair Bolsonaro. Europa Press/Contacto/Lc Moreira, Lc Moreira

Publicado

2 minutos

Carlos Bolsonaro, segundo hijo del expresidente Jair Bolsonaro, ha acusado públicamente al juez del Tribunal Supremo Alexandre de Moraes de llevar a cabo “un ejercicio reiterado de abuso de poder” al rechazar de nuevo la solicitud de arresto domiciliario para su padre, presentada después de que este se sometiera en los últimos días a varias intervenciones médicas.

El concejal de Río de Janeiro sostiene que las resoluciones del magistrado “violan garantías constitucionales fundamentales” y “exponen deliberadamente” a su padre “a riesgos físicos y humanos reales”.

En un extenso mensaje difundido en su perfil de X, Carlos Bolsonaro ha insistido en que “lo que ocurre en Brasil no es la aplicación rigurosa de la ley, sino un ejercicio reiterado de abuso de poder, concentrado en manos de un ministro que hace tiempo que traspasó cualquier límite aceptable en un Estado de derecho”.

En ese mismo texto, ha subrayado que “interrumpir inmediatamente esta persecución política no es un favor, no es una concesión y no es ideología, es un deber institucional. Brasil no puede ser gobernador por decisiones personalistas, sin un debate efectivo, sin límites y sin responsabilidad”.

Para reforzar sus críticas, Carlos Bolsonaro ha recordado el fallecimiento repentino de un acusado por los ataques del 8 de enero mientras estaba en prisión preventiva, como muestra de que sus advertencias no son desproporcionadas. “Ya hemos visto el resultado concreto de este método”, ha señalado.

Se trata de Cleriston Pereira da Cunha, de 46 años, apodado Clezão, que murió de forma súbita el pasado 20 de diciembre en una cárcel de Brasilia. Según Carlos Bolsonaro, su muerte “no fue un accidente ni una fatalidad impredecible; fue consecuencia directa de un sistema que normalizó la arbitrariedad”.

La reacción del concejal se ha producido justo después de que De Moraes desestimara otra vez la petición de la defensa del exmandatario para que pudiera cumplir en su domicilio la condena por golpismo, alegando las operaciones médicas a las que ha sido sometido recientemente.

Desde finales de diciembre, Jair Bolsonaro cumple una pena superior a 27 años de prisión por delitos relacionados con el golpe de Estado en una sala de detención habilitada en la sede de la Policía Federal en Brasilia. Allí ha regresado este jueves tras recibir el alta hospitalaria.

En los últimos días, el expresidente fue operado de una hernia inguinal y, aprovechando su ingreso, pasó otras dos veces por quirófano para que le bloquearan los nervios frénicos derecho e izquierdo —que controlan el movimiento del diafragma— con el objetivo de frenar sus recurrentes episodios de hipo.