La Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL) ha informado este lunes de “intensos tiroteos y explosiones” registrados en las últimas 48 horas en las inmediaciones de sus instalaciones en el sur del país, entre ellos el disparo de un proyectil que ha alcanzado su cuartel general. La misión ha atribuido este ataque a un “actor no estatal”, en el contexto de la escalada bélica entre el Ejército israelí y la milicia chií Hezbolá desde el pasado 2 de marzo, pocos días después de que Israel, con apoyo de Estados Unidos, iniciara su ofensiva contra Irán.
“En las últimas 48 horas, los miembros de las fuerzas de paz han registrado intensos tiroteos y explosiones en la localidad de Naqura y sus alrededores, cerca del cuartel general de la FINUL. Balas, fragmentos y metralla han impactado en edificios y zonas abiertas dentro de nuestro cuartel general, poniendo en peligro a los miembros de las fuerzas de paz”, ha apuntado su portavoz, Kandice Ardiel, en redes sociales, precisando que estos efectivos se han visto obligados a “permanecer en refugios para evitar lesiones”.
A estos sucesos se suma el impacto, “justo antes del mediodía de hoy”, de un proyectil sobre su cuartel general y cuyo lanzamiento ha sido atribuido a un “actor no estatal”, ha indicado Ardiel, que ha agregado que “miembros de las fuerzas de mantenimiento de la paz con experiencia en la neutralización de artefactos explosivos están trabajando para hacer frente a la situación”.
La portavoz de la FINUL ha querido recordar a “todos” los actores implicados en el conflicto “su responsabilidad de garantizar la seguridad de los miembros de las fuerzas de mantenimiento de la paz y de evitar cualquier acto, incluidas las actividades de combate, que pueda ponerlos en peligro”.
“Reiteramos que no hay solución militar para este conflicto e instamos a las partes a que depongan las armas y se comprometan a trabajar en pro de una solución a largo plazo, antes de que haya más víctimas”, ha declarado.
En los últimos días, la FINUL ha constatado nuevos bombardeos aéreos dentro de su área de operaciones en el sur de Líbano, además de lanzamientos de cohetes y misiles y de una mayor presencia de tropas del Ejército de Israel al norte de la Línea Azul, que delimita la frontera entre ambos países.
Desde el 2 de marzo, los ataques israelíes sobre territorio libanés han causado al menos 1.024 muertos y 2.740 heridos, después de que Israel iniciara una ofensiva contra Líbano en respuesta al lanzamiento de cohetes por parte de Hezbolá hacia Israel como represalia por la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei.