La Misión Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL) ha registrado nuevos bombardeos aéreos dentro de su área de responsabilidad en el sur del país, además de recientes lanzamientos de cohetes y misiles. La misión también ha constatado una creciente concentración de efectivos del Ejército israelí al norte de la Línea Azul, la línea de demarcación que separa a Israel y Líbano.
“Cerca de Jiyam en el sector este, a unos cinco kilómetros al norte de la Línea Azul, los efectivos de mantenimiento de la paz vieron concentración de decenas de vehículos militares, incluidos vehículos blindados de transporte de tropas y tanques”, ha dicho este martes el portavoz del secretario general de la ONU, Stéphane Dujarric, en rueda de prensa.
Según la información recopilada por la FINUL, Israel ha incrementado sus fuerzas en varios puntos situados al norte de la Línea Azul, con especial intensidad en el sector oriental y en las inmediaciones de Kfar Kila. Dujarric ha añadido que en la zona fronteriza continúan los intercambios de fuego en ambas direcciones, con empleo de cohetes, misiles, artillería y morteros, además de intercepciones de proyectiles y nuevos ataques desde el aire.
“Seguimos instando a todas las partes a que cesen las hostilidades, recurran a los canales diplomáticos y vuelvan a comprometerse con la plena aplicación de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad”, ha zanjado el portavoz de António Guterres.
Desde el pasado 2 de marzo, fecha en la que Israel lanzó su campaña militar tras la ofensiva sorpresa conjunta con Estados Unidos contra Irán, aliado del partido-milicia chií Hezbolá, más de 900 personas han perdido la vida y 2.200 han resultado heridas en Líbano a causa de los ataques israelíes sobre su territorio.