La Fiscalía de Marsella ha informado este miércoles de que el petrolero “Grinch”, interceptado la semana pasada por su supuesta vinculación con la “flota fantasma” con la que Rusia intenta esquivar las sanciones internacionales, ha quedado sometido a “inmovilización administrativa”. No obstante, su capitán, de origen indio, ha sido puesto en libertad y autorizado a regresar al barco.
El fiscal de Marsella, Nicolas Bessone, ha detallado al diario “Le Figaro” los avances de la investigación dirigida por la Fiscalía y llevada a cabo por la Gendarmería marítima. Las pesquisas apuntan a que este buque, que zarpó del puerto ruso de Murmansk, en el norte del país, podría navegar con pabellón fraudulento: aunque enarbola la bandera de Comoras, existirían indicios de que en realidad es de propiedad rusa.
El carguero fue abordado el pasado 22 de enero en el mar de Alborán —entre España y el norte de África— por unidades de la Armada francesa. Tras ser desviado hasta el golfo de Fos-sur-Mer, el capitán, ahora ya liberado, fue puesto a disposición de la Justicia por la Marina francesa.
El petrolero “Grinch”, con 249 metros de eslora, figura con esa denominación en el listado de buques de la flota fantasma rusa sancionados por el Gobierno del Reino Unido, mientras que aparece identificado como “Carl” en la relación elaborada por la Unión Europea y Estados Unidos.