La Guardia Costera de Estados Unidos ha decidido poner fin a las labores de búsqueda de varias personas en el este del océano Pacífico, después de las informaciones que apuntaban a que podrían haber quedado a la deriva tras el nuevo bombardeo efectuado el martes por Estados Unidos contra embarcaciones que presuntamente transportaban droga.
“La Guardia Costera de Estados Unidos suspendió el viernes la búsqueda de las personas reportadas en el agua, aproximadamente a 400 millas náuticas al suroeste de la frontera entre México y Guatemala”, han indicado en un comunicado.
El Mando Sur del país norteamericano había comunicado el martes un ataque contra tres embarcaciones en la zona, en el que murieron al menos cinco tripulantes de las supuestas narcolanchas. También señalaron que varias personas se arrojaron al mar “antes de que los siguientes enfrentamientos hundieran sus respectivas embarcaciones”, pese a que en un primer balance ya se había destacado la letalidad de la operación.
La Guardia Costera ha explicado que los medios empleados en la búsqueda “fueron extremadamente limitados debido a las limitaciones de distancia y alcance” y que en el dispositivo colaboraron el Departamento de Defensa y dos buques de rescate.
El despliegue se prolongó durante más de 65 horas y abarcó más de 1.090 millas náuticas en “condiciones visuales favorables sin avistar supervivientes ni escombros”. Tras prestar “asistencia” a tres embarcaciones, los equipos han dado por terminada la operación con “resultados negativos”.
“Suspender una búsqueda nunca es fácil y, dado el exhaustivo esfuerzo de búsqueda, la falta de indicios positivos y la disminución de la probabilidad de supervivencia, hemos suspendido las actividades de búsqueda activa a la espera de nuevos avances. En esta etapa de la respuesta, la probabilidad de un resultado exitoso, según el tiempo transcurrido, las condiciones ambientales y los recursos disponibles para una persona en el agua, es muy baja”, ha declarado el capitán de la Guardia Costera Patrick Dill.
Pocas horas antes del anuncio, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, había señalado que conocía el área donde podrían hallarse algunos supervivientes del ataque de Estados Unidos, basándose en la información recibida por parte de la Armada colombiana.
Petro ha recalcado que miembros de las Fuerzas Armadas de Colombia están preparados para colaborar en la búsqueda y localización de los posibles supervivientes.
La campaña de ataques en el mar Caribe y en el Pacífico oriental contra embarcaciones que Washington vincula con el narcotráfico ha provocado ya 112 muertos, incluidas estas cinco últimas víctimas. Las acciones comenzaron en septiembre y hasta final de año se contabilizan más de 30 bombardeos.