La Guardia Revolucionaria iraní ha nombrado al militar Hosein Mohabi como nuevo responsable interino de la Subdirección de Relaciones Públicas y portavoz del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), después de la muerte de su antecesor en el contexto de la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán, según ha señalado la agencia de noticias Fars.
El relevo se produce tras el "martirio" de Ali Mohamad Naini, que desempeñaba estas funciones hasta su fallecimiento, y obedece a una orden dictada por Hojatoleslam Haji Sadeghi, representante del Líder Supremo en el seno de este cuerpo militar.
De este modo, Mohabi pasa a encargarse de manera temporal de las tareas de comunicación y de la portavocía dentro del CGRI, en un momento marcado por la reorganización interna tras la desaparición de Naini, cuya muerte fue confirmada el pasado 20 de marzo por la propia Guardia Revolucionaria.
Tras difundirse la noticia, el Ejército de Israel asumió la autoría del asesinato de Naini, afirmando que "desempeñaba funciones de propaganda y relaciones públicas" en el interior de la Guardia Revolucionaria.
"Eliminado", indicaron las fuerzas israelíes en un mensaje publicado en redes sociales, en el que subrayaron que "el asesinato de Naini se suma a una serie de asesinatos de decenas de altos cargos del régimen en el marco de la operación", en alusión a la ofensiva desarrollada junto a Estados Unidos.
En ese momento, las autoridades iraníes habían contabilizado ya más de 1.200 muertos a causa de la campaña militar de Israel y Estados Unidos, mientras que la organización no gubernamental Human Rights Activists in Iran, con sede en territorio estadounidense, elevó la cifra a más de 3.000 fallecidos, en su mayoría civiles.
Entre las víctimas mortales figuran dirigentes de primera línea como el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei; el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani; y los ministros de Defensa e Inteligencia, Aziz Nasirzadé e Esmaeil Jatib, respectivamente, además de mandos destacados de las Fuerzas Armadas y de otros aparatos de seguridad.
La ofensiva se inició en plena reanudación de las conversaciones entre Estados Unidos e Irán para intentar cerrar un nuevo pacto nuclear, circunstancia que llevó a Teherán a responder con ataques sobre territorio israelí y contra intereses estadounidenses en Oriente Próximo, incluidas diversas bases militares.