La Guardia Revolucionaria prevé un conflicto prolongado contra Estados Unidos e Israel

La Guardia Revolucionaria iraní anuncia que prepara una guerra prolongada contra Estados Unidos e Israel y detalla ataques y un alto coste en víctimas.

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Manifestación progubernamental en Irán Europa Press/Contacto/Iranian Supreme Leader'S Off

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La Guardia Revolucionaria de Irán ha señalado este martes que opera con “un horizonte a largo plazo” en la guerra contra Estados Unidos e Israel, subrayando la “expansión lógica y calculada” del frente bélico en la región.

En su comunicado, difundido como parte de una actualización de sus operaciones tras la misión “Furia Épica” contra la República Islámica, el cuerpo militar ha afirmado: “Hemos considerado un horizonte a largo plazo para la erosión del poder del régimen sionista y del Ejército estadounidense en la región, con el fin de preparar el terreno para la batalla final y el avance de la nación islámica hacia la Jerusalén ocupada”.

Las autoridades iraníes sostienen que la modificación de las “tácticas ofensivas” de Irán y el empleo de “nuevos sistemas de misiles”, “junto con la expansión lógica y calculada del frente de guerra por parte de las zonas de resistencia”, apuntan a una “transformación cualitativa y estratégica en el terreno”.

Según el balance de la Guardia Revolucionaria, citado por la agencia semioficial Tasnim, las unidades navales y aeroespaciales atacaron “escondites” de fuerzas estadounidenses en las bases de Al Dafra, Victoria y Ali al Salem, situadas en Emiratos Árabes Unidos, Irak y Kuwait, “con drones de ataque y misiles de precisión en una operación continua y consecutiva”.

El informe también reivindica más de 120 operaciones del partido milicia chií Hezbolá en Líbano, además de acciones de fuerzas proiraníes en Irak y Yemen, asegurando que han asestado “golpes devastadores” a los Ejércitos de “invasores”.

La guerra desencadenada por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero ha causado ya más de 2.000 fallecidos en territorio iraní. Entre las víctimas figuran relevantes dirigentes de la República Islámica, como el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei; el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani; y los ministros de Defensa e Inteligencia, Aziz Nasirzadé e Esmaeil Jatib, así como altos mandos de las Fuerzas Armadas y de otros organismos de seguridad.