El bloque progresista encabezado por la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, se ha impuesto este martes en las elecciones legislativas al lograr 84 escaños en el Parlamento. Esta cifra, sin embargo, le obliga a buscar alianzas con otras fuerzas para alcanzar los 90 diputados necesarios que permiten gobernar con mayoría.
“Me hubiera gustado que el Partido Socialdemócrata obtuviera resultados diferentes, pero este está bien”, ha afirmado Frederiksen en declaraciones a la cadena pública DR, después de obtener el 21,9% de los sufragios. Este porcentaje implica un retroceso de 5,6 puntos y la pérdida de 12 escaños respecto a los anteriores comicios.
Pese a este descenso, el bloque de izquierdas suma 84 diputados con el apoyo del Partido Social Liberal (Radikale Venstre), el socialdemócrata-verde Izquierda Verde, la Alianza Roja-Verde de corte ecosocialista y el partido europeísta Alternativa, quedándose a solo seis representantes de la mayoría absoluta.
En el otro lado del espectro político, los partidos de derecha —el Partido Liberal (Venstre), la Alianza Liberal, los Conservadores y otras tres formaciones— alcanzan conjuntamente 77 escaños en la cámara baja. Destaca el avance del Partido Popular Danés, que ha logrado un 6,5% más de apoyo que en las elecciones de 2022 y suma once diputados adicionales, hasta un total de 16.
El papel decisivo recae ahora en Los Moderados, fuerza de centro, que con 14 escaños y un 7,7% de los votos pueden inclinar la balanza tanto hacia el bloque de Frederiksen como hacia la derecha.
De esta formación, Lars Lokke Rasmussen, quien también es ministro de Exteriores ha señalado que, a partir de esta noche las cosas “se complican” en la medida en que, ha anotado, “no existe una mayoría roja a la izquierda” ni tampoco “una mayoría azul-negra para la derecha”.
“No se trata de alguien sino de algo, por eso quiero decirles a Troels (líder del Partido Liberal y actual ministro de Defensa) y a Mette que traten de bajar de los árboles ahora para acercarse al medio y empezar a jugar”, ha señalado Rasmussen, en declaraciones también recogidas por DR.
Mientras, el líder del Partido Liberal, Troels Lund Poulsen, ha descartado reeditar un Ejecutivo compartido entre liberales y socialdemócratas, fórmula que sostenía hasta ahora al Gobierno. Según ha indicado, la alternativa pasa por impulsar un gabinete de “centro-derecha” o asumir el papel de oposición.
En lo relativo a los territorios de ultramar, los dos escaños correspondientes a las Islas Feroe se han resuelto sin sorpresas: revalidan su puesto Sjúrour Skaale, del Partido Socialdemócrata de Islas Feroe, y Anna Falkenberg, del Partido de la Unión, de modo que cada bloque obtiene un diputado.
En Groenlandia, la fuerza más votada ha sido la independentista de izquierdas Comunidad Inuit (IA, por sus siglas en groenlandés), cuya representante será Naaja Nathanielsen. El segundo escaño del territorio noratlántico recae en Qarsoq Hoegh-Dam, que reemplazará a su hermana, Aki-Matilda Hoegh-Dam, como diputada del partido socialdemócrata Siumut en el Parlamento danés.
Con todo, Nathanielsen ha evitado pronunciarse por su apoyo a uno u otro bloque, como tampoco lo ha hecho Hoegh-Dam al calor de unas elecciones adelantadas precisamente por la crisis en la isla tras las reclamaciones soberanistas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.