La jefa de la oposición taiwanesa llega a Shanghái en una misión de paz clave

Cheng Li Wun viaja a Shanghái en plena escalada militar y debate sobre defensa en Taiwán, buscando diálogo con Xi Jinping en una “misión de paz”.

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La líder de la oposición de Taiwán, Cheng Li Wun. Europa Press/Contacto/Xing Guangli

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La dirigente del Kuomintang (KMT), principal fuerza opositora en Taiwán, Cheng Li Wun, ha aterrizado este martes en Shanghái para lo que ella misma ha calificado como una “misión de paz”. Con este viaje, aspira a mantener un encuentro con el presidente chino, Xi Jinping, en un momento de creciente tensión entre China y la isla, a la que Pekín sigue considerando una provincia bajo su soberanía.

Cheng ha insistido en que está preparada para entablar conversaciones sobre la coyuntura actual y las perspectivas de futuro del territorio. Su desplazamiento se produce mientras se intensifica la presión militar china sobre Taiwán y, en paralelo, el Parlamento taiwanés discute un nuevo paquete presupuestario que contempla un incremento del gasto en defensa, un punto que ha generado gran inquietud.

Según la agencia estatal china Xinhua, la opositora ha llegado al Aeropuerto Hongqiao de Shanghái respondiendo a una invitación cursada por el propio Xi, que le propuso visitar la China continental entre los días 7 y 12 de abril. Es la primera vez en una década que un líder del KMT realiza un viaje de este tipo; la última visita similar se remonta a 2016, cuando Hung Hsiu Chu encabezaba la formación, tradicionalmente cercana a Pekín.

Antes de embarcar en Taipéi, Cheng expresó su “buena disposición” y manifestó que confía en “mostrar a la comunidad internacional que hay una oportunidad para que las partes resuelvan sus diferencias y eviten una guerra”.

No obstante, el Gobierno taiwanés ha advertido de que los contactos “partido a partido no pueden sustituir los canales oficiales de comunicación” entre ambos lados del estrecho. “Ningún acuerdo político que carezca de autorización podrá tener validez”, ha subrayado el ministro de China para Asuntos de Taiwán, Chiu Chui Cheng, marcando distancias con la agenda del KMT.

Las relaciones entre China y Taiwán quedaron rotas en 1949, cuando las tropas nacionalistas del Kuomintang fueron derrotadas por el Partido Comunista en la guerra civil y se replegaron al archipiélago. Los lazos se reanudaron únicamente en el ámbito económico y de manera informal a partir de la década de 1980.

El Kuomintang gobernó Taiwán durante unos cincuenta años como partido único, hasta la apertura democrática de la isla, y mantiene como prioridad la eventual unificación bajo la bandera china. En esta línea, Cheng ha defendido sin fisuras el llamado Consenso de 1992, que fija las bases de la política prochina del partido.