La Justicia peruana ha impuesto una pena de 20 años de prisión a Vladimiro Montesinos, antiguo asesor de Inteligencia del expresidente Alberto Fujimori, por un delito de “homicidio calificado” vinculado al asesinato de la periodista Melissa Alfaro y de Víctor Hugo Ruiz León, fallecidos en una explosión provocada por sobres bomba el 10 de octubre de 1991.
Alfaro, que ejercía como jefa de Informaciones del semanario Cambio, perdió la vida al abrir en la redacción un sobre envuelto en periódicos, en pleno contexto de atentados contra militantes y activistas de izquierdas en el país andino durante el mandato de Fujimori. El crimen de la reportera, integrado en la conocida trama de ‘Sobres Bomba’, alcanzó igualmente a otras víctimas.
Montesinos —para quien la Fiscalía había reclamado 35 años de cárcel— ha sido igualmente hallado culpable de “homicidio calificado en grave tentativa” por los casos relacionados con las muertes del ciudadano Víctor Hugo Ruiz León, el activista Augusto Zúñiga Paz, el entonces parlamentario Ricardo Letts Colmenares y el periodista Carlos Arroyo Reyes, todos ellos enmarcados en la misma modalidad de atentados, según informan diversos medios peruanos.
El exasesor de Fujimori suma ya numerosas condenas firmes. Entre ellas figura la dictada en 2024, a 19 años y 8 meses de prisión, por el asesinato en 1992 de seis campesinos en la provincia de Pativilca, presentados falsamente como integrantes de Sendero Luminoso en el contexto de la guerra sucia del Estado peruano contra las organizaciones armadas.
En junio de 2023 recibió otra condena de 25 años por el homicidio de Mariella Barreto Riofano, agente del Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE), que fue secuestrada y asesinada en 1997. Además, en noviembre de 2021 se le impuso una pena de 17 años de cárcel por el secuestro del periodista Gustavo Gorriti en abril de 1992.
Del mismo modo, en 2016 fue sentenciado a 22 años de prisión por la desaparición forzada de tres personas —dos de ellas estudiantes— en 1993, y ya en 2006 había sido declarado culpable por su implicación en el tráfico de armas a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Montesinos abandonó Perú y se dio a la fuga, pero fue detenido en Venezuela en junio de 2001 y condenado posteriormente a 25 años por las matanzas de La Cantuta y Barrios Altos. Desde entonces permanece encarcelado en la prisión naval de El Callao, en la capital, Lima.