Un tribunal de Rusia ha dictado este lunes una sanción de 10,5 millones de rublos (110.375 euros) contra la plataforma Telegram por haberse negado, según las autoridades, a eliminar contenido que actualmente está prohibido por la legislación del país. Se trata de una resolución en la misma línea que otras decisiones previas adoptadas por los tribunales rusos por "incitar a la comisión de ataques terroristas" y por mantener información que respalda la participación en protestas contra el Gobierno.
El tribunal de Taganski, en Moscú, la capital rusa, ha considerado "culpable" a la compañía y ha dictado una "sanción administrativa contra la misma", tal y como ha señalado la propia corte, de acuerdo con los datos difundidos por la agencia rusa de noticias Interfax.
Además, Telegram ha sido considerada responsable con base en el Código de Infracciones Administrativas de la Federación Rusia por "violar el procedimiento para restringir el acceso a la información señalada y a los recursos cuyo acceso está sujeto a restricciones" dentro del territorio ruso.
La Justicia rusa ya había adoptado decisiones semejantes contra Telegram en los últimos años por causas parecidas, relacionadas con su negativa a retirar determinados contenidos de la plataforma, en consonancia con la sentencia de abril de 2025, cuando se impuso otra multa, entonces menor, de 7 millones de rublos (unos 74.800 euros).