La Justicia tunecina confirma y endurece las condenas a destacados opositores por “conspiración”

Un tribunal de apelación en Túnez confirma y endurece las penas de cárcel contra destacados opositores islamistas y aliados, acusados de “conspiración contra el Estado”.

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El presidente del Parlamento de Túnez y líder del partido islamista Ennahda, Rachid Ghanuchi (archivo) Chokri Mahjoub/ZUMA Wire/dpa

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Un tribunal de apelación de Túnez ha confirmado y, en algunos casos, incrementado las penas de prisión impuestas a varios dirigentes políticos opositores, entre ellos el máximo responsable del partido islamista Ennahda, Rachid Ghanuchi, dentro de una causa abierta por supuestas actuaciones de “conspiración contra el Estado”.

De este modo, la corte ha fijado condenas que oscilan entre los tres y los 35 años de cárcel para los procesados, entre las que se incluyen penas de 20 años de prisión para Ghanuchi y Kamel Bedui. Ambos habían sido sentenciados inicialmente a catorce años de reclusión, según ha informado la emisora tunecina Mosaique FM.

Asimismo, el tribunal ha impuesto penas de 35 años de cárcel a varios acusados que residen fuera del país y que han sido juzgados en ausencia. Entre ellos figuran Nadia Akacha, antigua jefe de la oficina del presidente, Kais Saied, y Muad Ghanuchi, hijo del dirigente de Ennahda.

Ghanuchi, de 84 años, que presidía el Parlamento disuelto por Saied en 2021, permanece encarcelado desde 2023. Desde entonces se han dictado contra él varias resoluciones judiciales que elevan el total de su condena hasta los 50 años de prisión.

Los procesados han negado reiteradamente los hechos que se les atribuyen y sostienen que se trata de una causa de carácter político destinada a apartarlos de la escena pública y a debilitar a la oposición a Saied, a quien responsabilizan de una deriva autoritaria tras su decisión de 2021 de disolver el Gobierno y el Parlamento y concentrar en su figura todos los poderes.

La oposición, articulada en gran medida en torno al Frente de Salvación Nacional (FSN), ha criticado con dureza estas medidas del presidente y ha reclamado su renuncia, especialmente a raíz de la oleada de arrestos de opositores, activistas y periodistas, así como por las escasas tasas de participación registradas en el referéndum constitucional y en las sucesivas citas electorales celebradas desde entonces en Túnez.