El secretario general de la Liga Árabe, Ahmed Aboul Gheit, ha instado este domingo a Irán a poner fin de forma inmediata a sus ataques contra infraestructuras civiles en la región, incluidos en su campaña de represalias frente a las acciones militares de Estados Unidos e Israel, al considerar que únicamente contribuyen a alimentar “el odio y la hostilidad” y sitúan a los países del golfo Pérsico en una “trayectoria extremadamente peligrosa”.
Teherán sostiene que estos bombardeos son en realidad contraataques dirigidos a posiciones militares estadounidenses, en respuesta a los ataques de Washington contra el país. No obstante, en las últimas horas la Guardia Revolucionaria ha alcanzado instalaciones civiles como plantas desalinizadoras en Bahréin, fundamentales en una zona donde numerosos Estados dependen de ellas para garantizar el suministro de agua potable.
Para el máximo responsable de la Liga Árabe, esta “peligrosa escalada iraní contra objetivos civiles” es “temeraria, injustificada y representa un grave error de cálculo que tiene que reconsiderar inmediatamente”, ya que, a su juicio, toda la región se encuentra ahora mismo “en una trayectoria extremadamente peligrosa”.
En este contexto, Aboul Gheit ha mantenido en las últimas horas una conversación telefónica con la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, quien le ha trasladado “una condena enérgica e inequívoca” de Bruselas ante “los ataques iraníes contra varios países árabes, así como la plena solidaridad con los Estados que han sido objeto de estos ataques injustificados”.
El mensaje de Kallas ha subrayado igualmente “la importancia de las soluciones diplomáticas y se refería a los esfuerzos de la Unión Europea para presionar a Estados Unidos e Israel para que actuaran con moderación”.