La dirección de la Liga Tunecina para la Defensa de los Derechos Humanos (LTDH) ha informado este viernes de que ha tenido conocimiento de una “decisión de suspender sus actividades durante un mes”, aunque por ahora evita precisar el origen de la denuncia y aguarda una confirmación oficial por parte de las autoridades competentes.
En una nota difundida a través de sus cuentas en redes sociales, la entidad ha reiterado su voluntad de acatar la normativa vigente y ha avisado de que, si la decisión se confirma, constituiría a su entender “una violación de la libertad de asociación y de acción colectiva”.
La LTDH ha manifestado igualmente su “profunda preocupación” ante lo que interpreta como un ataque frontal contra uno de los pilares de la transición democrática tunecina, y ha situado este episodio dentro de un marco más amplio de crecientes restricciones dirigidas contra la sociedad civil, las organizaciones independientes y las voces disidentes.
En esta línea, ha recordado trabas recientes a su trabajo, entre ellas la suspensión del protocolo que le autorizaba a visitar centros penitenciarios para supervisar las condiciones de detención, y ha denunciado lo que califica como un endurecimiento progresivo de los límites impuestos a su actividad.
La organización subraya que respeta los trámites administrativos establecidos, pero advierte de que una suspensión de este tipo supondría una ruptura con el Decreto-ley 88 de 2011 que regula el asociacionismo, al entender que chocaría tanto con la Constitución de Túnez como con los compromisos internacionales del país en materia de derechos humanos.
“Este intento de intimidación no hará más que reforzar nuestra determinación de defender a los oprimidos y los principios universales de los derechos humanos”, ha señalado la cúpula de la Liga, que ha adelantado que impugnará la medida ante los tribunales y presentará pruebas de su respeto a la legislación.
Al mismo tiempo, la LTDH ha llamado a las fuerzas democráticas y a los actores de la sociedad civil a organizarse y ha responsabilizado a las autoridades de cualquier deterioro adicional del espacio cívico tunecino.
Hasta ahora, el Ejecutivo no ha ofrecido una postura pública sobre esta posible suspensión. En los últimos meses, no obstante, diversas organizaciones han alertado de un aumento de la presión sobre ONG, opositores y periodistas, en un escenario marcado por la concentración de poderes en manos del presidente, Kais Saied, desde 2021, cuando disolvió de facto el Parlamento y empezó a gobernar por decreto.
En paralelo, se han adoptado otras medidas contra entidades relevantes, como la suspensión de asociaciones entre las que figuran Mujeres Democráticas o el Foro de Derechos Económicos y Sociales, mientras que organizaciones internacionales vienen advirtiendo de una deriva cada vez más restrictiva en materia de libertades públicas.
En este contexto, también ha trascendido este viernes la detención del periodista Zied Heni tras la difusión de un artículo crítico con el poder judicial, según ha explicado su abogado.
Pese a esta coyuntura, la Liga insiste en su compromiso de mantener su trabajo y subraya que continuará siendo “un baluarte contra la opresión, fiel a su historia militante antes y después de la revolución”.
La LTDH, creada en 1976 y considerada una de las organizaciones de derechos humanos más antiguas del mundo árabe, integró el Cuarteto para el Diálogo Nacional que recibió el Premio Nobel de la Paz en 2015 por su papel en la transición democrática en Túnez.