La Nobel de la Paz iraní Narges Mohammadi se declara en huelga de hambre en protesta por su encarcelamiento

Narges Mohammadi, Nobel de la Paz iraní, inicia una huelga de hambre para denunciar su detención, el aislamiento y las duras condiciones en prisión.

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La Premio Nobel de la Paz iraní Narges Mohammadi -/Narges Foundation Archive/dpa

La Premio Nobel de la Paz iraní Narges Mohammadi -/Narges Foundation Archive/dpa

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La activista iraní y Premio Nobel de la Paz Narges Mohammadi ha comenzado una huelga de hambre para denunciar las “pésimas condiciones” en las que permanece encarcelada en una prisión de Irán, donde está recluida desde su detención el pasado mes de diciembre en la ciudad de Mashhad, en el norte del país.

La Fundación Narges Mohammadi informó este miércoles a través de sus redes sociales de que la defensora de los Derechos Humanos inició la huelga de hambre el lunes, como gesto de protesta frente a lo que considera una detención ilegal, las condiciones en las que se encuentra en prisión y la prohibición impuesta por las autoridades iraníes de comunicarse con su familia y con sus abogados.

El comunicado de la Fundación subraya además que, desde su arresto, Mohammadi únicamente ha podido mantener una breve conversación telefónica con su hermano, mientras que sus allegados y amistades se encuentran “bajo constante presión por parte de las fuerzas de seguridad iraníes” para que guarden silencio sobre la situación de la presa política.

La Premio Nobel de la Paz fue detenida el pasado 12 de diciembre durante un acto en recuerdo del abogado Josrou Alikordi, fallecido semanas antes en “extrañas circunstancias”. La Fiscalía de Mashhad confirmó que en ese homenaje fueron arrestadas cerca de 40 personas.

Mohammadi había sido excarcelada de forma provisional en diciembre de 2024 tras la aceptación por parte de la Fiscalía de Teherán de una petición de libertad por motivos médicos. Meses antes tuvo que ser ingresada en un hospital después de que su familia denunciara que las autoridades le habían impedido recibir tratamiento durante más de dos meses, pese al progresivo deterioro de su salud.

La defensora de los Derechos Humanos ha pasado buena parte de las dos últimas décadas en prisión, con múltiples ingresos en centros penitenciarios. A lo largo de este tiempo ha sufrido varios infartos y en 2022 tuvo que ser sometida a una operación de urgencia. En total, Mohammadi ha sido sentenciada en cinco causas distintas hasta acumular 31 años de condena, principalmente por su participación en las protestas contra el estricto código de vestimenta impuesto en Irán.