La OEA envía especialistas para supervisar el proceso postelectoral en Perú

La OEA refuerza su misión en Perú con observadores para vigilar el proceso postelectoral y la disputa entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez.

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Elecciones generales de Perú 2026 Europa Press/Contacto/Carlos Garcia Granthon

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La Misión de Observación Electoral (MOE) de la OEA en Perú ha desplazado a una decena de expertos a distintas zonas del país para “dar seguimiento” a las fases posteriores a la votación, que abarcan la recogida del material electoral, el recuento de actas y la emisión de resoluciones.

En concreto, los integrantes de la MOE/OEA han sido asignados a los departamentos de Lima, La Libertad, Arequipa, Cajamarca, Piura y Junín, además de la circunscripción de peruanos en el extranjero (PEX), con el objetivo de supervisar el correcto desarrollo de “entre otros, (del) repliegue del material electoral, el cómputo de actas, la resolución de actas observadas, la emisión de resoluciones jurisdiccionales y las audiencias públicas de recuento de votos”, según detalla un comunicado difundido por la organización en redes sociales.

En esta misma línea, la OEA ha reiterado su petición de “identificar con precisión” las razones del retraso en la entrega del material electoral en algunos sectores de la capital peruana, alertando “con preocupación” sobre “la mediatización de estos procesos e investigaciones y su posible uso como herramientas de polarización política”.

La Misión también ha recogido la decisión unánime del Jurado Nacional Electoral (JNE) “sobre la inviabilidad de la realización de elecciones complementarias en el marco del proceso presidencial 2026” y ha subrayado la importancia de esta determinación para “garantizar la integridad del proceso” electoral y “el respeto irrestricto a la voluntad popular” expresada en las urnas.

Asimismo, la MOE/OEA ha reclamado que se respete el debido proceso de los funcionarios investigados, remarcando que cualquier acusación pública debe estar respaldada por pruebas materiales y que cada caso debe resolverse “en la instancia legal correspondiente” para impedir “juicios sumarios en la opinión pública o redes sociales”.

“La Misión exhorta a las autoridades competentes a conducir estas indagaciones con la máxima prudencia y apego a la institucionalidad, privilegiando el rigor jurídico sobre la confrontación mediática para salvaguardar la confianza en el sistema electoral peruano”, concluye la nota.

Con el 95% de las actas escrutadas, la candidata ultraconservadora Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, se perfila como ganadora de la primera vuelta. El 7 de junio se celebrará la segunda vuelta, en la que apunta como rival el aspirante de izquierdas Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, que mantiene una ventaja de apenas 20.000 votos sobre el tercer clasificado, el derechista Rafael López Aliaga.

Esa diferencia de 20.000 sufragios respecto a López Aliaga se produce después de que este, ya en campaña, advirtiera sobre un posible fraude electoral, una sospecha que ha seguido alimentando tras los comicios sin aportar evidencias concluyentes que la respalden.

La ONPE concluyó este miércoles el procesamiento del 100% de las actas, que quedan ahora a la espera de ser contabilizadas por los jurados electorales. Estos órganos son los encargados de incorporarlas al resultado definitivo una vez superados todos los controles de calidad.

Con estos comicios, Perú busca contener una profunda crisis política e institucional sin precedentes en la región, que ha derivado en que el país haya tenido hasta ocho presidentes, incluido el actual, en apenas una década.