La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido este lunes de un repunte cercano al 20 por ciento en los ataques dirigidos contra el sistema sanitario de Ucrania durante 2025 en comparación con el año previo.
“Después de cuatro años de guerra, las necesidades sanitarias están aumentando, pero mucha gente no puede conseguir la atención que necesita, en parte porque los hospitales y clínicas son atacados frecuentemente”, ha denunciado el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus durante un acto en Copenhague.
Desde el inicio de la invasión a gran escala, el 24 de febrero de 2022, la OMS ha contabilizado 2.881 agresiones contra la atención sanitaria en Ucrania, que han afectado a profesionales, centros médicos, ambulancias y almacenes.
El punto álgido se ha producido en el tercer trimestre de 2025, con 184 incidentes que provocaron la muerte de doce personas y dejaron heridas a otras 110, entre personal sanitario y pacientes. En este mismo periodo, los ataques contra almacenes de material médico se han multiplicado por tres.
A lo largo de los cuatro años de conflicto, 233 trabajadores sanitarios y pacientes han perdido la vida y 930 han resultado heridos en ataques contra el sistema de salud, en una vulneración reiterada del Derecho Internacional Humanitario.
Doble presión sobre el sistema sanitario ucraniano
Los servicios de salud se enfrentan a una doble carga: por un lado, los ataques directos a instalaciones médicas y, por otro, el impacto de los bombardeos sobre infraestructuras civiles esenciales como las centrales de calefacción o la red eléctrica.
Como consecuencia, un 59 por ciento de la población que vive en las zonas cercanas al frente considera que la situación sanitaria es mala o muy mala, mientras que en las áreas más alejadas del combate este porcentaje se sitúa en el 47 por ciento.
En este contexto, “la OMS trabaja junto a los dedicados trabajadores sanitarios de Ucrania para mantener los hospitales abastecidos de los medios para seguir calientes y los medicamentos de los que depende la gente”. “Al final, la mejor medicina es la paz”, ha señalado la organización. Solo en 2025, la ayuda de la OMS ha alcanzado a 1,9 millones de personas en todo el territorio ucraniano.
El director regional de la OMS para Europa, Hans Henri P. Kluge, ha puesto el foco en las crecientes necesidades de salud mental. “El 72 por ciento de las personas encuestadas han sufrido ansiedad o depresión en el último año, pero solo una de cada cinco ha buscado ayuda”, ha relatado Kluge.
Asimismo, se ha detectado un aumento de las cardiopatías. Uno de cada cuatro ucranianos padece hipertensión y 8 de cada 10 no pueden acceder a los fármacos que precisan. “No es algo abstracto. Son pacientes cardiacos que no tienen medicación para la hipertensión, un amputado que espera meses para una prótesis, un adolescente que está demasiado asustado como para salir de casa”, ha recordado Kluge.