El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha condenado este martes la muerte de tres trabajadores sanitarios y las heridas sufridas por otros seis mientras participaban en labores de rescate de personas afectadas por las explosiones registradas durante la jornada en Tiro, en el sur de Líbano.
“La expansión del conflicto en Oriente Próximo impacta cada vez más en los servicios sanitario de la región”, ha lamentado Tedros en un mensaje difundido en sus redes sociales, donde ha alertado del “alto” riesgo al que está expuesto el personal sanitario de la zona debido a las hostilidades desatadas tras el ataque conjunto lanzado por Israel y Estados Unidos contra Irán el 28 de febrero.
En este contexto, y subrayando la “labor vital” que desempeñan los profesionales de la salud, en especial en “tiempos de crisis”, el máximo responsable de la OMS ha reclamado a todas las partes en conflicto que respeten el Derecho Internacional Humanitario y garanticen la protección de los trabajadores sanitarios, así como de las instalaciones médicas y de los pacientes.
“Hago un llamamiento a la máxima moderación, para que las voces de la sabiduría y la paz se eleven por encima del sonido de los bombardeos”, ha concluido, recalcando que “la paz es la mejor medicina”.
El Ministerio de Salud Pública de Líbano ha informado en la misma jornada de que asciende a 50 el número de fallecidos y a 355 el de heridos a causa de los ataques llevados a cabo por el Ejército de Israel contra Beirut y el sur del país, en represalia por el lanzamiento de proyectiles por parte del partido-milicia chií Hezbolá.