Al menos 64 personas han perdido la vida, entre ellas 13 menores, en un ataque contra un hospital situado en la ciudad de El Daein, en el suroeste de Sudán, según ha confirmado este sábado la Organización Mundial de la Salud (OMS). El bombardeo se enmarca en la guerra iniciada en abril de 2023 en el país africano.
“La OMS ha verificado otro ataque más contra la atención sanitaria en Sudán”, ha informado en redes sociales el director general de la organización, Tedros Adhanom, que ha elevado a 2.036 el número de víctimas mortales en ataques contra centros sanitarios durante los casi tres años en Sudán.
El último ataque registrado --de un total de 213, según los datos de la OMS-- tuvo lugar en la noche del viernes contra el Hospital Universitario de El Daein, capital del estado de Darfur Oriental, en una zona bajo influencia de las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF).
Según las autoridades sanitarias, dos enfermeras y un médico figuran entre los fallecidos, junto a decenas de pacientes. Además, 89 personas han resultado heridas durante la agresión contra el hospital, que ha quedado inoperativo, provocando así “una grave interrupción en los servicios médicos esenciales”, ha denunciado Adhanom.
“Ya se ha derramado suficiente sangre. Ya se ha infligido suficiente sufrimiento”, ha señalado el director de la OMS, que ha pedido que se garantice la protección de los civiles y los trabajadores sanitarios y humanitarios en Sudán. “La atención sanitaria nunca puede ser un objetivo”, ha sentenciado.
Aunque Adhanom no ha señalado responsables del ataque, la ONG sudanesa Emergency Lawyers ha asegurado que el Ejército sudanés estaría detrás del bombardeo contra el centro médico a través de un comunicado en redes sociales, en el que condenan esta “flagrante violación del Derecho Internacional”.
“El Hospital Universitario de El Daein es un centro de salud esencial del que dependen miles de civiles en el estado de Darfur Oriental y en las aldeas y zonas circundantes, por lo que atacarlo constituye un grave crimen que agrava el sufrimiento de la población (...) en un contexto de deterioro de las condiciones humanitarias”, ha lamentado la organización.
Una guerra que ha hundido a Sudán en una crisis humanitaria extrema
La guerra civil en Sudán estalló en abril de 2023 por las fuertes discrepancias sobre la integración de las RSF en las Fuerzas Armadas, lo que hizo descarrilar la transición abierta tras el derrocamiento en 2019 del régimen de Omar Hasán al Bashir, ya debilitada tras la asonada que apartó del poder al entonces primer ministro, Abdalá Hamdok.
El conflicto, en el que intervienen varios países apoyando a las distintas facciones, ha sumido a Sudán en una de las peores crisis humanitarias del mundo, con millones de desplazados y refugiados, creciente propagación de enfermedades y graves daños en infraestructuras esenciales, lo que impide atender a cientos de miles de personas afectadas.