La ONU alerta de 45.000 nuevos desplazados en una semana por la crisis política en el estado somalí de Suroeste

La ONU alerta de 45.000 desplazados en una semana por la crisis política en el estado somalí de Suroeste y el pulso entre el Gobierno federal y las autoridades locales.

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Desplazados por la sequía en Baidoa (Somalia) Europa Press/Contacto/Sally Hayden

Desplazados por la sequía en Baidoa (Somalia) Europa Press/Contacto/Sally Hayden

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Naciones Unidas ha advertido de que el recrudecimiento de la tensión política en el estado somalí de Suroeste durante los últimos días ha provocado al menos 45.000 nuevos desplazados en apenas una semana. El aumento de la inestabilidad coincide con el pulso abierto entre las autoridades regionales y el Ejecutivo federal, después de que este último haya dejado de reconocer al Gobierno del estado, que este sábado ha vuelto a elegir al presidente Abdiaziz Laftagareen.

La crisis se desencadenó a última hora del pasado domingo, cuando el Gobierno central de Somalia anunció que el mandato de Laftagareen había concluido y que no aceptaría ningún nombramiento o decisión futura emanada de esta administración regional.

En el trasfondo del conflicto se encuentra el rechazo de las autoridades del estado de Suroeste, al igual que ocurre en otras regiones del país, a las enmiendas constitucionales promovidas por el presidente somalí, Hasan Sheij Mohamud.

El punto de inflexión llegó el 8 de marzo, cuando el jefe del Estado somalí dio luz verde, en una sesión parlamentaria marcada por la ausencia de destacados dirigentes opositores, a una nueva Carta Magna que permite una posible prolongación de su mandato y altera de forma profunda el modelo federal vigente, al reforzar el sistema de partidos frente al tradicional equilibrio basado en clanes.

En los últimos días, las autoridades de Suroeste han denunciado que la situación se ha deteriorado aún más por el despliegue de tropas somalíes con fines políticos, amparado oficialmente en la lucha contra la organización yihadista Al Shabaab.

Como resultado de esta escalada, decenas de miles de personas han abandonado sus hogares y se han dirigido hacia Baidoa, la capital regional, donde ya malviven más de 430.000 desplazados por la violencia y la sequía.

“En particular, las mujeres, los niños, las personas mayores y las personas con discapacidad recientemente desplazadas se enfrentan ahora a mayores riesgos de protección y a un empeoramiento de las condiciones humanitarias en las afueras de la ciudad de Baidoa”, ha lamentado el coordinador humanitario de la ONU para Somalia, George Conway.

“Hago un llamamiento a la desescalada inmediata y a evitar cualquier actividad que pueda derivar en un conflicto violento. Todas las partes deben actuar ahora para reducir las tensiones y crear las condiciones necesarias para que las familias desplazadas puedan regresar a sus hogares de forma segura y con dignidad”, ha pedido.