La ONU alerta de un patrón de violencia y abusos sistemáticos contra migrantes en Libia

La ONU denuncia un patrón de explotación extrema y abusos sistemáticos contra migrantes y refugiados en Libia, y exige el fin de detenciones arbitrarias.

2 minutos

Imagen de archivo de un grupo de migrantes en Libia. Europa Press/Contacto/Hamza Turkia

Publicado

2 minutos

La oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos y la Misión de Apoyo de la ONU en Libia (UNSMIL) han denunciado este martes un “modelo de violencia” y de “violaciones y abusos sistemáticos” contra migrantes, refugiados y solicitantes de asilo en Libia, donde se enfrentan a “actos de tortura, violencia sexual y tráfico de personas”.

En un informe conjunto, los organismos de la ONU señalan indicios de que los migrantes son “secuestrados” por “redes criminales de tráfico de personas”, que los separan de sus familias y que a menudo “están vinculadas a las autoridades libias y otras redes en el extranjero”. Muchos son posteriormente detenidos y trasladados a centros donde son procesados “a punta de pistola”, según recoge el documento.

“Esto supone un acto de detención arbitraria, y los migrantes son sometidos a menudo a violaciones horribles y abusos rutinarios que incluyen la esclavitud, el maltrato, el trabajo forzado, la tortura y la trata, además de la extorsión y la confiscación de sus propiedades”, subraya el informe.

El texto describe “un modelo de explotación de los migrantes, solicitantes de asilo y refugiados, en situaciones de alta vulnerabilidad, algo que se ha convertido en un negocio y una realidad brutal que ha sido normalizada”.

Algunas víctimas han llegado a manifestar su deseo de “estar muertos”, según el mismo informe. “Desearía estarlo. Es un camino hacia el infierno”, ha declarado una mujer eritrea que fue detenida y retenida durante seis semanas en una vivienda de Tobruk, en el este de Libia. “Varios hombres me violaron. Había niñas de 14 años que eran violadas a diario”, ha relatado.

Los migrantes han narrado en múltiples ocasiones sus intentos de atravesar el mar Mediterráneo. “Las interceptaciones por parte de actores libios son frecuentes y muchas veces incluyen amenazas, maniobras peligrosas, un uso excesivo de la fuerza y asumir grandes riesgos”, indica el documento.

“No hay palabras para describir la pesadilla sin fin a la que son sometidos, solo para que los traficantes alimenten sus redes y se beneficien del sistema de explotación actual”, ha afirmado el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Turk.

En la misma línea, la jefa de la misión de Naciones Unidas en Libia, Hanna Tetteh, ha señalado que este modelo “abusivo” incrementa la “vulnerabilidad” de las víctimas, que padecen “graves violaciones de los Derechos Humanos en instalaciones de este tipo”.

El informe insta a las autoridades libias a liberar “inmediatamente” a “todos los detenidos de forma arbitraria”, a poner fin a “las prácticas peligrosas de interceptación” y a dejar de criminalizar “la entrada, estancia y salida irregular del país”. También reclama el fin de todas las formas de esclavitud moderna, trabajo forzoso y tráfico de personas, así como mecanismos efectivos de rendición de cuentas por estos abusos.

En esta dirección, Turk y Tetteh han remarcado la relevancia de las operaciones de rescate en el mar y han solicitado a la comunidad internacional, incluida la Unión Europea (UE), que establezca una moratoria sobre las interceptaciones y devoluciones a Libia hasta que existan salvaguardas adecuadas de Derechos Humanos en el país africano.

Ambos responsables han insistido en que debe aplicarse “de forma rigurosa” una “diligencia debida” al evaluar “toda financiación, entrenamiento, equipamiento, tecnología y cooperación” que “implique a entidades libias implicadas de forma creíble en graves violaciones y abusos de los Derechos Humanos”, de modo que cualquier apoyo quede supeditado al respeto de los estándares internacionales en esta materia.