La ONU atribuye a las RSF la matanza de más de 6.000 civiles en su asalto final a El Fasher

La ONU acusa a las RSF de matar al menos a 6.000 personas en tres días durante el asalto final a El Fasher, en una campaña que podría ser crimen de humanidad.

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Imagen de archivo de un bombardeo de las RSF contra El Fasher (Sudán) Europa Press/Contacto/Coordination of Resistance C

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Naciones Unidas ha hecho público este viernes un duro informe en el que responsabiliza a los paramilitares sudaneses de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) de la muerte de al menos 6.000 personas durante los tres primeros días de la ofensiva definitiva contra la ciudad de El Fasher, capital histórica de Darfur y uno de los principales focos del conflicto que asola Sudán desde abril de 2023.

Tras un año y medio de cerco de las RSF sobre El Fasher, la operación lanzada en octubre del año pasado para tomar por completo la urbe derivó en una oleada de violencia que la Oficina del Alto Comisionado de la ONU califica en su informe como “atroz en escala y atroz en brutalidad”. El documento se ha elaborado a partir de los testimonios de más de 140 víctimas y testigos directos.

Cuando las fuerzas paramilitares lograron irrumpir en El Fasher, los alrededores de la ciudad se encontraban ya arrasados y los campos de desplazados de Zamzam y Abú Shuk prácticamente desiertos, tras la huida de cientos de miles de personas que intentaban escapar de los combates.

El Alto Comisionado de Naciones Unidas, Volker Turk, y su equipo subrayan en el texto las atrocidades atribuidas a las RSF, entre ellas la matanza de más de 500 personas en un solo episodio, el 26 de octubre, cuando los paramilitares bombardearon con artillería pesada un gran dormitorio de la universidad de El Fasher.

Según el relato de uno de los supervivientes, en el edificio se encontraban hacinadas más de 1.000 personas sin posibilidad de refugio frente al fuego cruzado. “Volaban cuerpos por los aires, como en una película de terror”, recoge literalmente una de las declaraciones incluidas en el informe.

El documento detalla asesinatos masivos, ejecuciones extrajudiciales, violencia sexual, secuestros y torturas, tanto con motivación étnica como de carácter indiscriminado, atribuidos a los paramilitares y a milicias árabes aliadas, a las que la ONU señala de forma explícita.

Además, Naciones Unidas advierte de que el asedio y el asalto final a El Fasher no constituyen un hecho aislado, sino parte de un patrón de actuación de las RSF, que evidenciaría la voluntad de llevar a cabo un “ataque sistemático contra la población civil” de Darfur. Estos actos serían constitutivos de crímenes de guerra y podrían llegar a considerarse también un “crimen contra la humanidad”.