La ONU consigue tras tres meses hacer llegar un convoy de ayuda a más de 130.000 personas en Kordofán

La ONU rompe tres meses de bloqueo y logra entregar un gran convoy de ayuda a más de 130.000 personas atrapadas por la guerra en Kordofán del Sur.

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Niños en un campamento de Sudán. BRIAN WERAMONDI

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Naciones Unidas ha logrado, por primera vez en tres meses, hacer llegar un convoy humanitario con suministros destinados a más de 130.000 personas en el estado sudanés de Kordofán del Sur, en pleno conflicto entre el Ejército y las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF).

El operativo, coordinado por el Programa Mundial de Alimentos (PMA), el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Programa de la ONU para el Desarrollo (PNUD), incluye 26 camiones cargados con material médico básico, alimentos y productos esenciales para saneamiento e iniciativas educativas dirigidas a menores.

De esos vehículos, 15 corresponden al PMA y transportan más de 700 toneladas métricas de comida para asistir a casi 70.000 personas, entre ellas 21.000 madres y niños que recibirán alimentos especializados para prevenir la malnutrición, según ha detallado la propia agencia.

UNICEF, por su parte, ha enviado siete camiones con artículos destinados a apoyar a cerca de 40.000 niños y a sus familias, con suministros clave para reforzar los sistemas de nutrición, agua potable, saneamiento e infraestructuras educativas.

Al mismo tiempo, el PNUD ha hecho llegar 70 toneladas métricas de material sanitario en cuatro camiones, que contienen medicamentos suficientes para cinco meses con el objetivo de tratar patologías como el VIH, la tuberculosis y la malaria.

“Estos suministros permitirán a UNICEF y nuestros socios continuar tratamientos para salvar las vidas de los niños que sufren de desnutrición aguda grave y restablecer el acceso al agua potable, la atención médica y otros servicios esenciales”, ha expresado el representante de UNICEF en Sudán, Sheldon Yett.

La directora interina del PMA en Sudán, Makena Walker, ha explicado que, tras “semanas de retrasos y un desvío complicado”, los cargamentos han empezado a llegar a Dilling y Kadugli, lo que, a su juicio, demuestra que las entregas son “posibles” si los convoyes avanzan pese a “condiciones extremadamente difíciles”.

“Las rutas deben permanecer abiertas y ser pronosticadas para que esta asistencia vital pueda llegar a las personas sin interrupciones, incluidas a las comunidades que han estado aisladas durante demasiado tiempo”, ha aseverado Walker.

En la misma línea, el representante residente del PNUD en Sudán, Luca Renda, ha remarcado que estos suministros suponen un “gran alivio” para los pacientes, aunque ha advertido de que “el reloj empieza a correr de nuevo”. “Tenemos que aumentar el apoyo a los sistemas nacionales para que puedan mantener envíos frecuentes, incluso si la guerra continúa”, ha dicho.

El PMA ha precisado en un comunicado que el recrudecimiento de los combates obligó al convoy a permanecer detenido más de 40 días, lo que explica la demora en la operación. Ambas localidades se han visto prácticamente aisladas por la violencia durante más de dos años.

La guerra civil en Sudán estalló a raíz de las profundas discrepancias sobre la integración de las RSF en las Fuerzas Armadas, lo que hizo descarrilar la transición abierta tras la caída en 2019 del régimen de Omar Hasán al Bashir, ya muy deteriorada después del golpe que apartó del poder en 2021 al entonces primer ministro, Abdalá Hamdok.

El conflicto, alimentado por la implicación de varios países que respaldan a las distintas facciones, ha colocado a Sudán en una de las peores emergencias humanitarias del planeta, con millones de desplazados y refugiados y una creciente preocupación internacional por la expansión de enfermedades y la destrucción de infraestructuras clave, que impide asistir a cientos de miles de afectados.