El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha repudiado este martes "enérgicamente" el fallecimiento de dos 'cascos azules' indonesios de la Fuerza Provisional de Naciones Unidas en el Líbano (FINUL), tras la explosión del vehículo en el que viajaban cerca de la localidad de Bani Hayan, en el sur del país.
En el estallido resultó "gravemente herido" un tercer 'casco azul' y un cuarto militar sufrió lesiones. Se trata del "segundo incidente mortal en un lapso de 24 horas". A raíz de estos hechos, Francia ha reclamado la convocatoria urgente del Consejo de Seguridad de la ONU por los "inaceptables e injustificables" ataques israelíes.
"Los ataques contra las fuerzas de paz deben cesar, ya que constituyen graves violaciones del Derecho Humanitario y de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU, y podrían constituir crímenes de guerra. Se exigirán responsabilidades", ha manifestado el portavoz del secretario general, Stéphane Dujarric.
Guterres ha hecho llegar sus "más sentidas condolencias" a las familias, allegados y compañeros de los militares fallecidos, así como a Indonesia, y ha expresado su deseo de una recuperación rápida y completa para los heridos.
"Nadie debería morir jamás sirviendo por una causa de paz. El secretario general insta encarecidamente a todos los actores a que cumplan con sus obligaciones en virtud del Derecho Internacional y garanticen la seguridad del personal y los bienes de Naciones Unidas en todo momento", ha señalado en un comunicado.
El máximo responsable de la ONU ha reiterado igualmente su reconocimiento a los integrantes de la FINUL, subrayando la necesidad de asegurar su protección, su seguridad y la libertad de movimiento de los 'cascos azules'. "La ONU insta a las partes a reducir la tensión de inmediato y a cumplir plenamente con sus obligaciones contraídas en virtud de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad", ha concluido.
Las dos nuevas víctimas mortales se añaden al militar indonesio identificado como Fahrizal Rambe, que perdió la vida este domingo por la explosión de un proyectil que dejó también gravemente herido a otro miembro de las fuerzas de paz en Taibe, en el distrito de Marjayún, igualmente en el sur del país.
La FINUL es una fuerza internacional de alrededor de 8.000 militares encargada de supervisar el cese de las hostilidades entre el partido-milicia chií Hezbolá y el Ejército de Israel, además de apoyar y asistir a las Fuerzas Armadas libanesas en el sur de Líbano y a lo largo de la denominada Línea Azul, que marca la separación entre ambos países. En esta misión participan aproximadamente 650 efectivos españoles.