La ONU eleva a más de 36.000 los palestinos desplazados en un año por el repunte de la violencia en Cisjordania

La ONU denuncia más de 36.000 palestinos desplazados en un año en Cisjordania por la violencia y la expansión de asentamientos israelíes.

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Varios palestinos inspeccionan sus viviendas tras un ataque de colonos en Hebrón, Cisjordania. Mamoun Wazwaz/APA Images via ZUM / DPA

Varios palestinos inspeccionan sus viviendas tras un ataque de colonos en Hebrón, Cisjordania. Mamoun Wazwaz/APA Images via ZUM / DPA

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La ONU ha alertado este martes de que más de 36.000 palestinos se han visto forzados a abandonar sus hogares en apenas un año debido al aumento de la violencia ejercida por las fuerzas de seguridad y por colonos israelíes en Cisjordania, lo que incrementa el temor a que se esté produciendo una posible "limpieza étnica" en el territorio.

En un nuevo informe, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos insta a las autoridades israelíes a detener de inmediato su "dramática expansión de los asentamientos", que estaría generando una "expulsión masiva y sin precedentes" de la población palestina.

"El desplazamiento de más de 36.000 palestinos en la Cisjordania ocupada ha supuesto una expulsión masiva de palestinos a una escala nunca vista, lo que equivale a un traslado ilegal prohibido por el Derecho Internacional", indica el documento, que analiza un periodo de doce meses comprendido entre octubre de 2024 y el mismo mes de 2025.

En ese intervalo, la ONU ha registrado 1.732 episodios de violencia por parte de colonos —con víctimas o daños materiales—, frente a los 1.400 contabilizados en el año precedente. "Esto incluye el acoso implacable, la intimidación y la destrucción de viviendas y tierras de cultivo", detalla el texto.

Según la ONU, "la violencia de los colonos continuó de manera coordinada, estratégica y en gran medida sin oposición, con las autoridades israelíes desempeñando un papel central en la dirección, la participación o la facilitación de esta conducta", hasta el punto de que resulta "difícil distinguir entre la violencia del Estado y la de los colonos". "La impunidad generalizada y de larga data está facilitando y fomentando la violencia y el acoso contra los palestinos", añade.

La peor campaña de aceituna en décadas

El informe resalta que, en octubre, coincidiendo con la campaña de recogida de la aceituna, se documentaron 42 ataques de colonos que causaron heridas a 131 palestinos, entre ellos 14 mujeres y un menor, la cifra mensual más alta desde 2006. Los asaltos diarios de colonos armados, soldados y colonos —muchos de ellos armados, equipados y entrenados por las propias autoridades—, junto con la restricción de acceso a más tierras para sus propietarios y jornaleros palestinos, convirtieron la temporada de 2025 en la peor en décadas.

En determinados casos, el informe señala que los episodios de violencia de género actuaron como detonante final del desplazamiento. Otros ataques derivaron en la ruptura de núcleos familiares, al obligar a mujeres y menores a marcharse mientras los hombres permanecían en la zona para intentar mantener la propiedad de sus tierras y viviendas.

"El desplazamiento en la Cisjordania ocupada, que coincide con el desplazamiento masivo de palestinos en Gaza a manos del Ejército israelí, parece indicar una política israelí concertada de traslado forzoso masivo en todo el territorio ocupado, con el objetivo de lograr un desplazamiento permanente, lo que suscita preocupaciones de limpieza étnica", ha afirmado la ONU.

El organismo también alerta del riesgo de expulsión que afrontan miles de palestinos pertenecientes a comunidades beduinas del noreste de Jerusalén Este, ante el avance de nuevos planes de asentamiento, al que se suma el traslado ilegal de personas protegidas, considerado crimen de guerra según el Cuarto Convenio de Ginebra.

"Tales actos pueden acarrear la responsabilidad penal individual de los funcionarios que participan en ellos y, en determinadas circunstancias, también pueden constituir un crimen contra la humanidad", advierte el texto.

El informe concluye que el traspaso de competencias del Ejército israelí a autoridades civiles, las medidas para confiscar tierras palestinas con el objetivo de ampliar los asentamientos y otras políticas y prácticas discriminatorias "constituyeron un régimen institucionalizado de discriminación, opresión y violencia sistemáticas por parte de Israel contra los palestinos", vulnerando la prohibición en el Derecho Internacional de la segregación racial y el apartheid.

Asimismo, reprueba la autorización por parte de Israel de casi 37.000 viviendas en asentamientos de Jerusalén Este y de otras 27.20 en el resto de Cisjordania. En ese mismo año se levantaron además 84 nuevos asentamientos avanzados, una cifra sin precedentes. La expansión de colonias se ha ido extendiendo también hacia la Zona B de la Cisjordania ocupada, que, conforme a los Acuerdos de Oslo, queda bajo la jurisdicción de la Autoridad Palestina.

El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Turk, reclama a Israel que ponga fin de forma inmediata y total a la creación y ampliación de asentamientos, que evacúe a todos los colonos y que termine con la ocupación del territorio palestino.

Igualmente, subraya la urgencia de garantizar el retorno de las personas palestinas desplazadas y de cesar todas las prácticas de confiscación de tierras, desalojos forzosos y demoliciones de viviendas.