La OTAN ha subrayado que distintos socios europeos han puesto sobre la mesa su disposición a colaborar para intentar reabrir el estrecho de Ormuz, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, alertara de que la Alianza Atlántica afronta un “muy mal futuro” si no respaldan a Washington en la recuperación del tráfico marítimo en este paso estratégico, bloqueado por Irán.
“Los aliados ya han dado un paso adelante para proporcionar seguridad adicional en el Mediterráneo. Somos conscientes de que algunos aliados individuales están hablando con Estados Unidos y con otros sobre qué más podrían hacer, también en el contexto de la seguridad en el estrecho de Ormuz”, ha señalado un portavoz de la organización en unas declaraciones difundidas a los medios.
Las palabras de la OTAN llegan después de que Trump advirtiera este domingo de un “muy mal futuro” para la organización si los socios no se implican en la reapertura del estrecho de Ormuz, un enclave clave para el comercio mundial de crudo que permanece cerrado por el Ejército iraní en respuesta a la ofensiva lanzada por Washington e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero.
“Es lógico que quienes se benefician del estrecho ayuden a garantizar que no ocurra nada malo allí”, defendió el presidente estadounidense en una entrevista con el diario británico ‘Financial Times’, en la que señaló a China y Europa como especialmente dependientes del petróleo que circula por la zona. En este contexto, insistió en que “si no hay respuesta” de estos países o la misma es “negativa”, el porvenir de la OTAN será “muy malo”.
El dirigente norteamericano realizó estas manifestaciones algo más de un día después de haber pedido a países como China, Japón, Francia, Corea del Sur o Reino Unido que se sumaran a buques de guerra estadounidenses en una misión naval internacional para desbloquear el estrecho de Ormuz, situación que ha provocado una escalada en los mercados y ha impulsado el precio del barril de Brent, referencia en Europa, hasta los 106 dólares.
Sin embargo, algunos Estados, como Francia, ya han comunicado que no contemplan participar por el momento en dicha operación naval, pese a que hace apenas una semana había planteado precisamente una iniciativa similar para asegurar el tránsito por el corredor marítimo, propuesta que finalmente decidió retirar.
Otros socios europeos, como Reino Unido, han valorado positivamente los intentos de “reabrir” el estrecho de Ormuz, aunque el Ejecutivo británico aún no ha dado una respuesta concreta a la invitación de Trump para articular una misión naval internacional.