La OTAN ejecuta su mayor maniobra del año sin presencia de Estados Unidos

La OTAN realiza en febrero su mayor maniobra de 2026 en el Báltico, con España al mando del componente naval y sin participación de Estados Unidos.

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Soldados y equipamiento españoles son embarcados en un buque de desembarco anfibio en la base española de Rota, como parte de la maniobra 'Steadfast Dart 26'. Kay Nietfeld/dpa

Soldados y equipamiento españoles son embarcados en un buque de desembarco anfibio en la base española de Rota, como parte de la maniobra 'Steadfast Dart 26'. Kay Nietfeld/dpa

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La OTAN pone a prueba este mes de febrero su capacidad de respuesta ante un eventual ataque contra un Estado miembro con unas maniobras en el mar Báltico que constituyen el ejercicio militar más relevante de la alianza en 2026. En ellas participan 10.000 efectivos de once países, pero sin la presencia de Estados Unidos.

El ejercicio, bautizado “Steadfast Dart 2026”, tiene como objetivo comprobar el despliegue rápido a larga distancia de la Fuerza de Reacción Aliada (ARF) de la OTAN en un escenario ficticio de conflicto incipiente frente a un oponente de fuerza casi equivalente, además de exhibir las capacidades estratégicas y operativas de la Alianza Atlántica.

Las maniobras se desarrollan del 1 al 20 de febrero bajo la dirección del Comando de Fuerza Conjunta Brunssum (Países Bajos) y cuentan con la intervención de España, Turquía, Italia, Bulgaria, República Checa, Alemania y Grecia, junto con el respaldo adicional de Bélgica, Francia y Reino Unido, según ha detallado la OTAN en un comunicado.

Estados Unidos, que había tomado parte en anteriores ediciones de “Steadfast Dart”, queda al margen de estas prácticas militares que se llevarán a cabo sobre todo frente a la costa alemana. Se trata de una rotación habitual de países, aunque coincide con un momento de tensión creciente entre socios por las aspiraciones de Washington sobre Groenlandia, territorio perteneciente a otro miembro de la OTAN.

Tres fases para medir la respuesta rápida

La operación se estructura en tres etapas que abarcan todo el ciclo de una posible misión de despliegue tras un ataque contra un aliado. En la primera fase, las tropas se desplazan desde sus bases de origen hasta Alemania mediante movimientos por tierra, mar y aire de largo alcance, con el fin de comprobar la movilidad estratégica de la Alianza.

La segunda fase, considerada el eje central del ejercicio, se lleva a cabo del 9 al 20 de febrero e integra adiestramientos multinacionales para coordinar las capacidades terrestres, aéreas, navales, cibernéticas y de operaciones especiales de los países implicados.

En la tercera y última fase se prevé el repliegue ordenado de las unidades participantes y su regreso a los países de procedencia, cerrando así todo el ciclo de despliegue y redespliegue.

De acuerdo con la OTAN, este “Steadfast Dart” refuerza la postura de disuasión de la alianza al asegurar que las fuerzas puedan acudir con rapidez en apoyo de un territorio aliado cuando sea preciso, y supone igualmente una demostración de cohesión y poder para salvaguardar la seguridad de la región euroatlántica.

Además, la organización ha insistido en que las maniobras tienen un carácter defensivo, son transparentes, proporcionadas y se desarrollan respetando plenamente las obligaciones internacionales.

La Armada española dirige el componente naval

La Armada española asume el mando del Componente Marítimo de la Fuerza de Reacción Aliadas (ARF) en esta operación a través del cuartel general Spanish Maritime Forces Headquarters (Spmarfor), con sede en Rota (Cádiz), desde donde coordina fragatas, cazaminas, aeronaves de patrulla marítima, helicópteros, sistemas no tripulados y la fuerza anfibia.

De este modo, España se encarga de todas las operaciones en la mar y de su integración con el resto de mandos componentes de la OTAN, aportando el buque de asalto “Castilla”, la fragata F100 “Cristóbal Colón”, la “Almirante Juan de Borbón” y el buque de aprovisionamiento de combate “Patiño”.

El segmento naval del ejercicio se desarrollará en aguas frente a las costas alemanas del mar Báltico y del mar del Norte, con la participación de alrededor de 15 buques, tanto españoles como de otros aliados. También se sumarán fuerzas anfibias, aviones de patrulla marítima, helicópteros y drones.

El jueves zarparon desde Rota seis unidades: los españoles “Castilla” y “Cristóbal Colón”, junto al portaaeronaves turco “Anadolu”, el buque logístico “Derya” y las fragatas “Estambul” y “Oruçreis”. En total, el componente marítimo reúne a unos 2.000 marineros, aviadores e infantes de marina.

Durante su travesía hacia el mar Báltico, con el puerto de Kiel (Alemania) como destino final, las unidades realizarán ejercicios conjuntos con fuerzas de países aliados como Portugal, Francia y Países Bajos, con el objetivo de reforzar la interoperabilidad y el nivel de preparación operativa de la Alianza Atlántica.