La OTAN ha decidido trasladar a Europa al personal que aún permanecía en Irak dentro de su misión NMI, en un contexto marcado por los ataques de Irán en respuesta a la ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel contra Teherán hace casi un mes.
En una nota oficial, la Alianza Atlántica ha señalado que los efectivos de la NMI abandonaron Irak este mismo viernes, sin ofrecer detalles adicionales sobre el lugar exacto al que han sido destinados. También ha precisado que la misión continuará operando a través del Mando Conjunto Aliado con base en Nápoles.
El comandante Supremo Aliado de la OTAN en Europa, el general estadounidense Alexus Grynkewich, ha expresado su reconocimiento a Irán y al resto de aliados por la cooperación prestada en el proceso de reubicación, que se ha desarrollado con “seguridad”. Igualmente, ha elogiado el trabajo de la NMI durante todo este tiempo. “Son verdaderos profesionales”, ha concluido.
La organización ya había anunciado el lunes un “ajuste” en la NMI y explicó entonces que trabajaba en “estrecha coordinación” con los aliados y socios para salvaguardar la seguridad de su contingente desplegado en Irak ante el empeoramiento de la situación en la zona.
Esa misma jornada, la ministra de Defensa, Margarita Robles, avanzó que España estaba preparando la salida de los militares españoles destacados en Irak. En total, han abandonado el país con éxito 300 soldados españoles, integrados tanto en la NMI como en la coalición internacional contra Estado Islámico liderada por Estados Unidos (Inherent Resolve).