La Policía Militar de Río de Janeiro ha abatido este miércoles a Claudio Augusto dos Santos, apodado “Jiló dos Prazeres”, uno de los principales cabecillas de la facción criminal Comando Vermelho y entre los delincuentes más perseguidos por las autoridades del estado de Río, durante una operación desarrollada en la favela Morro dos Prazere, situada en el barrio de Santa Teresa.
Dos Santos, de 55 años, estaba al frente de la red de narcotráfico que operaba en esta comunidad y acumulaba en su historial más de 130 detenciones, además de al menos ocho órdenes de prisión vigentes por delitos relacionados con tráfico de drogas y extorsión.
En el dispositivo policial han fallecido también otros seis integrantes de esta organización criminal, considerada la más poderosa de Brasil y con presencia fuera de sus fronteras, así como un residente de la favela que había sido tomado como rehén. Por el momento, se desconoce de dónde partió el disparo que acabó con la vida de esta persona.
Como represalia por la muerte de Dos Santos, varios autobuses han sido incendiados para bloquear algunas de las principales arterias del centro de Río de Janeiro, generando caos en el tráfico y tensión en la zona.