La Policía de Irán ha advertido de que el país podría enfrentarse a eventuales “levantamientos armados” después de seis jornadas consecutivas de protestas, iniciadas el pasado fin de semana a raíz del desplome del rial y del consiguiente encarecimiento de los productos básicos.
“No vamos a permitir”, ha avisado un portavoz policial en declaraciones a la agencia semioficial iraní Fars, “que los enemigos de este país convierten las manifestaciones pacíficas en disturbios y levantamientos armados, y protegeremos a la nación y al pueblo hasta nuestro último aliento”.
La agencia Fars, cercana a las Guardias Revolucionarias iraníes, ha informado de que las fuerzas de seguridad han identificado a grupos “presuntamente organizados desde el exterior” que estarían atacando edificios públicos mientras corean eslóganes “monárquicos”.
De acuerdo con los medios oficiales iraníes, las movilizaciones habrían causado por ahora alrededor de una decena de fallecidos, aunque activistas opositores sostienen que el número real de muertos sería considerablemente superior.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha avisado a las autoridades iraníes de que intervendrá en apoyo de la población “si dispara y asesina a manifestantes pacíficos”.
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, ha calificado estas palabras de comentarios “imprudentes y peligrosos”.
En un mensaje difundido en su cuenta de X, el jefe de la diplomacia iraní ha defendido la legitimidad de las movilizaciones — “Quienes se han visto impactados por la volatilidad del tipo de cambio están protestando en paz, como es su derecho”, ha manifestado — pero ha denunciado al mismo tiempo “incidentes aislados y por separado de ataques contra comisarías y agentes de Policía”, sin ofrecer más detalles.
Ante la gravedad de la coyuntura económica, el Gobierno iraní ha comunicado el relevo al frente del Banco Central, puesto que pasa a ocupar el exministro de Economía y Finanzas, Abdolnaser Hemmati.
Hemmati ha fijado como prioridades contener la inflación y gestionar el tipo de cambio. “El país se encuentra en circunstancias difíciles y, además, bajo la presión de las sanciones, debemos estabilizar la situación económica con la ayuda de todos los expertos económicos, parlamentarios y funcionarios para que la población pueda encontrar la paz”, ha indicado.