La Policía iraní proclama que ha “puesto el último clavo en el ataúd del terrorismo” tras las recientes protestas

Irán proclama haber sofocado el terrorismo tras las últimas protestas mientras acusa a EE.UU. e Israel de instigar la violencia y apoyar a grupos armados.

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El líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei (archivo) Iranian Supreme Leader's Office/ DPA

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La Policía de Irán ha afirmado que las fuerzas de seguridad “han puesto el último clavo en el ataúd del terrorismo” después de las últimas movilizaciones, asegurando que la situación se encuentra bajo el control de las autoridades. Estas declaraciones llegan en un contexto marcado por denuncias de cientos de fallecidos a raíz de la represión de las protestas contra la crisis económica y el deterioro de las condiciones de vida.

“Por la gracia de Dios y la presencia consciente de la población, se ha puesto el último clavo en el ataúd del terrorismo”, ha manifestado el jefe de la Policía iraní, Ahmadreza Radan. El responsable policial ha destacado que las movilizaciones en apoyo al Gobierno celebradas el lunes “dieron nueva vida a las fuerzas sobre el terreno”, algo que describió como “el secreto de esta victoria”.

Radan ha resaltado igualmente que durante la noche del jueves se registró “una calma y una seguridad sin precedentes” y ha insistido en que no se produjeron protestas ni concentraciones en ningún punto del país. Estas afirmaciones se alinean con el mensaje del Gobierno, que ya había señalado que el orden estaba restablecido, según ha informado la cadena iraní Press TV.

En paralelo, las autoridades comunicaron el jueves la captura de supuestos integrantes de “células terroristas” en varias regiones del país, en el marco de una serie de operaciones que habrían permitido también la incautación de diverso armamento.

El ministro de Defensa, Aziz Nasirzadé, subrayó ese mismo día que Teherán dispone de “información precisa de Inteligencia” que implicaría a Estados Unidos, Israel y otros aliados en el impulso de las protestas, así como en el suministro de apoyo financiero y armamentístico a “separatistas y terroristas”.

Las autoridades iraníes sostienen que las manifestaciones derivaron en actos violentos con el objetivo de ofrecer una “excusa” al entonces presidente estadounidense, Donald Trump, para una posible intervención militar. En este marco, Teherán ha defendido ante Washington la necesidad de un proceso de diálogo para encauzar las discrepancias, aunque ha recalcado que el país está “preparado” para afrontar un eventual conflicto armado.

En junio de 2025, Israel lanzó una ofensiva militar contra Irán, a la que se sumó Estados Unidos con bombardeos dirigidos contra tres instalaciones nucleares. Esta operación desencadenó un enfrentamiento de doce días, durante el cual las fuerzas iraníes respondieron con el lanzamiento de cientos de misiles y drones contra territorio israelí y contra la principal base estadounidense en Oriente Próximo, ubicada en Qatar.