La Policía cantonal de Friburgo ha negado que el incendio de un autobús en la localidad de Kerzers, al oeste de Berna, tenga relación con un ataque terrorista, después de que el suceso haya provocado al menos seis muertos y varios heridos graves.
En unas declaraciones a RTS, el portavoz del cuerpo, Martial Pugin, ha rehusado asociar lo ocurrido con terrorismo y ha remarcado que, "por el momento", "ningún elemento evidencia" esta posibilidad. "Las verificaciones e investigaciones continúan", ha señalado, subrayando que la investigación sigue abierta.
Según el citado medio, el supuesto responsable del ataque, vecino de Berna, sería "conocido por las autoridades por inestabilidad psíquica", por lo que los investigadores se inclinan por la tesis de un acto deliberado y aislado, sin indicios de coordinación con otras personas.
El fuego se declaró este martes en un autobús postal --un servicio que nació para el reparto de correo y que en la actualidad enlaza áreas rurales y zonas apartadas del país-- y causó la muerte de al menos seis ocupantes, mientras que otras cinco personas resultaron heridas, tres de ellas en estado muy grave.
Hasta el escenario del siniestro acudieron dotaciones de Bomberos, que se encargaron de las tareas de rescate y de apagar las llamas del vehículo, que se encontraba "envuelto en llamas" cuando los equipos de emergencia llegaron al lugar.
La Policía de Friburgo detalló en sus comunicaciones sobre el caso que también se desplazó un dispositivo sanitario de urgencia, integrado por varias ambulancias y un helicóptero, para el traslado y la atención de los heridos.