La presidenta de Kosovo, Vjosa Osmani, anunció este viernes la disolución del Parlamento tras fracasar los diputados en el intento de elegir a su relevo dentro del plazo oficial. La maniobra ha sido rechazada por el partido del primer ministro, Albin Kurti, que sostiene que vulnera la Constitución y ha elevado el tono del enfrentamiento institucional.
Osmani ha pedido ahora a las formaciones políticas que pacten una fecha para las próximas elecciones legislativas, cuando apenas falta un mes para que concluya su mandato de cinco años. La votación quedó bloqueada después de que la oposición, que denuncia haber sido apartada del proceso, optara por no acudir al hemiciclo, impidiendo así alcanzar el quórum necesario para la elección.
El boicot opositor llegó después de que el partido gobernante Vetevendosje, liderado por Albin Kurti, se empeñara en presentar a su propio aspirante a la jefatura del Estado, sin haber cerrado un acuerdo con el resto de fuerzas críticas con el Ejecutivo. Estas formaciones, por su parte, registraron dos candidaturas alternativas sin contar con el resto de partidos.
En el último año, Kosovo ha pasado ya por dos citas con las urnas. En las elecciones del 9 de febrero de 2025, Vetevendosje se hizo con la mayoría, pero Kurti no fue capaz de tejer una coalición de gobierno, dejando al país en una situación de bloqueo. Posteriormente, en los comicios del 28 de diciembre, el partido logró asegurarse un segundo mandato consecutivo.
El origen de la actual crisis se sitúa en el momento en que Osmani expresó su deseo de optar de nuevo al cargo. Kurti se opuso, pese a que la oposición estaba dispuesta a respaldar su candidatura y permitir que el proceso siguiera su curso. Esta negativa ha alimentado las sospechas sobre un estilo de liderazgo de Kurti percibido como cada vez más autoritario.