La jefa del Gobierno de Dinamarca, Mette Frederiksen, ha decidido adelantar las elecciones legislativas y fijar la cita con las urnas para el 24 de marzo, en un contexto marcado por las presiones de Estados Unidos sobre Groenlandia, el territorio semiautónomo danés que se ha situado en el centro del interés del presidente Donald Trump.
“Ahora depende de ustedes, los votantes, decidir qué dirección tomará Dinamarca en los próximos cuatro años, y lo espero con ilusión”, ha anunciado este jueves ante el Folketing, el Parlamento danés, según ha recogido el diario 'Politiken'.
Más tarde, la medida ha quedado formalizada mediante un decreto difundido por la oficina de la primera ministra, donde se precisa que el adelanto electoral tiene como finalidad “dar a los votantes la posibilidad de pronunciarse sobre cuestiones políticas importantes”.
La Carta Magna danesa obliga a celebrar elecciones parlamentarias como mínimo cada cuatro años. La convocatoria estaba prevista inicialmente para el próximo mes de octubre, pero la dirigente socialdemócrata ha optado por mover la fecha tras su gestión frente a las presiones de Trump en relación con Groenlandia.
Este movimiento llega después de que el Partido Socialdemócrata de Dinamarca, que encabeza Frederiksen, encajara una dura derrota en las elecciones municipales de noviembre de 2025, en las que perdió la Alcaldía de Copenhague, feudo que el partido había mantenido durante un siglo.
Frederiksen, cuya valoración pública se ha deteriorado por diversos factores, entre ellos la crisis de la vivienda, gobierna desde hace cuatro años al frente de una coalición integrada por el Partido Liberal, liderado por Troels Lund Poulsen, y la formación centrista Los Moderados, cuyo dirigente es el ministro de Exteriores, Lars Lokke Rasmussen.
En este contexto, Poulsen ha oficializado este mismo jueves su aspiración a las elecciones parlamentarias. “Estoy listo para asumir la responsabilidad de liderar nuestro país”, ha señalado en un extenso mensaje en redes sociales, en el que subraya que la principal prioridad será garantizar “la seguridad” de la población danesa.