Al menos un trabajador de la Compañía de Radiodifusión del Golfo Pérsico, integrada en la Radiotelevisión Pública de Irán (IRIB), ha fallecido en la madrugada de este lunes y otra persona ha resultado herida tras un ataque contra un transmisor de onda media en la ciudad portuaria de Bandar Abbas, frente al estrecho de Ormuz.
“El transmisor AM de 100 kilovatios de la Compañía Central de Radiodifusión del Golfo Pérsico ha sido atacado por el Ejército terrorista sionista-estadounidense”, ha informado la propia IRIB en redes sociales, responsabilizando así a Israel y Estados Unidos.
La corporación estatal ha mencionado a su director, Peyman Jebelli, quien ha denunciado que, “en este ataque, que contraviene el derecho internacional, un miembro del personal de seguridad de la compañía ha muerto y otra persona ha resultado herida”. Pese a ello, las emisiones continúan “con normalidad”, ha puntualizado.
El incidente se produce en un contexto de hostilidades en el que las autoridades iraníes cifraron en cerca de 1.200 los muertos al cierre de la primera semana de enfrentamientos, sin actualizar de forma oficial esos datos desde entonces. Por su parte, la ONG con sede en Estados Unidos Human Rights Activists in Iran elevó el pasado domingo el número de fallecidos a más de 3.000, en su mayoría civiles.