Internacional

La RDC acusa a Ruanda de la muerte de 1.500 civiles en un mes

La RDC atribuye a Ruanda la muerte de 1.500 civiles desde diciembre y exige la retirada de sus tropas y el respeto a los Acuerdos de Washington.

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El presidente de Ruanda, Paul Kagame Sebastian Gollnow/dpa

El presidente de Ruanda, Paul Kagame Sebastian Gollnow/dpa

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El Gobierno de República Democrática del Congo (RDC) ha responsabilizado a las autoridades de Ruanda de la muerte de 1.500 civiles desde comienzos de diciembre, en paralelo a la ofensiva del Movimiento 23 de Marzo (M23), respaldado por Kigali, iniciada pocos días después de que los presidentes de ambos países suscribieran en Washington un acuerdo que incluía un alto el fuego.

“Además de más de 500.000 desplazados, el número provisional de muertos en las operaciones ruandesas, que han implicado el uso de bombas y drones suicidas a lo largo del eje Kamayola-Uvira desde principios de diciembre, ha ascendido a más de 1.500”, reza un comunicado publicado por el Ministerio de Comunicación congoleño.

Kinshasa, que ha denunciado la “continua ocupación ilegal de su territorio por parte de las tropas ruandesas” en el contexto del avance del M23, ha remarcado que “estos actos constituyen una flagrante agresión a la soberanía nacional, una grave y reiterada violación del Derecho Internacional y un deliberado incumplimiento de los compromisos regionales e internacionales”.

En esta línea, el Ejecutivo congoleño ha advertido de que estas operaciones “están empeorando drásticamente una situación humanitaria y de seguridad ya crítica, exponiendo directamente a la población civil a una violencia generalizada”, y ha reiterado su voluntad de “restablecer la autoridad del Estado en todo el territorio nacional y de exigir responsabilidades, sin excepción, a los autores e instigadores de estos crímenes”.

“El Gobierno exige la retirada inmediata, efectiva, verificable e incondicional de las tropas ruandesas de Uvira y de todos los territorios congoleños ocupados, de conformidad con la resolución 2773 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y el acuerdo de paz en Washington, así como el cese inmediato de todas las operaciones contra la población civil”, ha manifestado.

Por ello, ha pedido que “sus socios utilicen todas las medidas coercitivas disponibles”, al considerar que “esta es la principal expresión de compasión y solidaridad significativa y creíble con los millones de congoleños víctimas de la barbarie ruandesa”.

El presidente congoleño, Félix Tshisekedi, y su homólogo de Ruanda, Paul Kagame, suscribieron el 4 de diciembre, junto al inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, un pacto de “paz” acordado medio año antes, conocido como los ‘Acuerdos de Washington’, destinado a poner fin a “décadas de violencia y derramamiento de sangre”.

No obstante, desde entonces el Ejército de la RDC y el M23 se han acusado mutuamente de vulnerar el alto el fuego y han reclamado la intervención de los mediadores ante el riesgo de que estalle un nuevo conflicto de gran envergadura, similar al registrado a finales de 2024, cuando los rebeldes lanzaron una ofensiva que les permitió hacerse con las capitales y parte de las provincias de Kivu Norte y Kivu Sur.