El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) decidió este miércoles mantener inalterados los tipos de interés en el rango objetivo del 3,50% al 3,75%, niveles que no se veían desde finales de 2022. Se trata de la primera resolución del banco central desde el estallido del conflicto en Irán, adoptada en un contexto de fuerte incertidumbre por la volatilidad de los precios en los mercados energéticos.
Esta nueva pausa en el coste del dinero se suma a la ya acordada en enero, después de una serie de tres recortes consecutivos de 25 puntos básicos iniciados en septiembre, que pusieron fin a un periodo en el que los tipos se habían mantenido sin cambios desde enero de 2025.
“Los indicadores disponibles sugieren que la actividad económica se ha expandido a un ritmo sólido. La creación de empleo ha sido reducida y la tasa de desempleo apenas ha variado en los últimos meses. La inflación se mantiene algo elevada”, reza el comunicado del instituto emisor.
La autoridad monetaria estadounidense subraya que el impacto sobre la economía de Estados Unidos de los acontecimientos en Oriente Próximo ligados al conflicto de Irán es “incierta”, por lo que la Fed seguirá vigilando de cerca los riesgos, de acuerdo con su mandato dual de lograr el máximo empleo y estabilizar la inflación en el 2%.
En su nota, la Reserva Federal recalca que permanecerá atenta a cualquier amenaza que pueda alejarla de sus dos metas principales y que, si fuera necesario, está dispuesta a ajustar su orientación de política monetaria en las próximas reuniones.
El FOMC “está firmemente comprometido con el apoyo al pleno empleo y con el retorno de la inflación a su objetivo del 2%” y para ello evaluará un amplio abanico de datos, entre ellos la evolución del mercado laboral, las presiones y expectativas de inflación, así como los acontecimientos financieros e internacionales.