La Unión Europea ha mostrado su apoyo al cambio de rumbo anunciado el martes por el Gobierno japonés, que ha decidido revisar las restricciones fijadas en su legislación sobre la exportación de material de defensa. Esta modificación abre la puerta a que el país asiático pueda vender armamento a otros Estados por primera vez desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
En un mensaje difundido este viernes en redes sociales, la portavoz de Exteriores de la Unión Europea, Anitta Hipper, ha señalado: “Tomamos nota positivamente del enfoque de Japón para revisar los tres principios sobre la transferencia de equipos y tecnologías de Defensa”.
Hipper ha subrayado que, en el marco de la Asociación de Seguridad y Defensa (ASD) que mantienen la Unión y Japón, la meta del bloque comunitario pasa por profundizar y reforzar la colaboración en estos ámbitos para que sea “más amplia”.
Las palabras de la portavoz comunitaria llegan después de que el Ejecutivo japonés diera luz verde a la revisión de los límites legales, lo que supone un giro de calado en la política de defensa de un país cuyas Fuerzas Armadas están constitucionalmente orientadas solo a operaciones de carácter defensivo.
El paquete de medidas, promovido por el Gobierno ultraconservador de la primera ministra, Sanae Takaichi, persigue apuntalar la industria militar japonesa en un contexto que Tokio considera el peor entorno de seguridad desde la citada guerra. La propia Takaichi ha manifestado en redes sociales que “ningún país puede salvaguardar su propia paz y seguridad por sí mismo”, por lo que estima imprescindible “tener aliados para apoyarse en diversas áreas”.