La Unión Europea ha censurado este lunes la decisión del Parlamento iraní de catalogar como organizaciones terroristas a las Fuerzas Armadas de los Estados miembro del bloque comunitario. Esta respuesta de Teherán llega tras el acuerdo alcanzado la semana pasada por los Veintisiete para incluir a la Guardia Revolucionaria Islámica en la lista europea de grupos considerados terroristas.
“Rechazamos el anuncio (de Irán) de la inclusión de los ejércitos de la UE en esas listas y la acusación de terrorismo en su totalidad”, ha sostenido el portavoz de Exteriores de la UE Anouar el Anouni en una rueda de prensa desde Bruselas al ser cuestionado por la decisión de las autoridades iraníes.
La reacción de Bruselas se produce después de que el presidente del Parlamento de Irán, Mohamed Baqer Qalibaf, proclamara este domingo que los ejércitos de los países de la Unión Europea pasan a ser considerados organizaciones terroristas, en un gesto de represalia tras la decisión previa de los Veintisiete de aplicar esa misma calificación a la Guardia Revolucionaria.
“Declaro que, de acuerdo con el artículo 7 de la Ley de Contramedidas contra la Declaración de la Guardia Revolucionaria como Organización Terrorista, los ejércitos de los países europeos se consideran grupos terroristas, y las consecuencias de esta acción serán responsabilidad de la Unión Europea”, manifestó Qalibaf ante un pleno de la Asamblea Consultiva Islámica en Teherán.
Al mismo tiempo, el portavoz comunitario se ha referido a la decisión adoptada este lunes por el Ejecutivo iraní de convocar en Teherán a todos los embajadores de los Estados miembro de la UE para trasladarles su protesta formal por la inclusión de la Guardia Revolucionaria en la relación europea de organizaciones terroristas.
El Anouni ha indicado que no puede ofrecer detalles sobre qué embajadores concretos han sido citados ni en qué formato se han producido estas reuniones, y se ha limitado a subrayar que se trata de “una práctica diplomática” habitual, enmarcada en lo previsto por la Convención de Viena.
Según ha señalado, la UE pretende preservar abiertos los canales de comunicación diplomática con Teherán pese a la designación de la Guardia Revolucionaria como grupo terrorista, al considerarlos una herramienta esencial para seguir negociando con el régimen iraní.