La Unión Europea ha puesto en duda este sábado, a las puertas del quinto aniversario del golpe militar en Birmania, las proclamadas intenciones de apertura democrática por parte de las autoridades del país y ha vuelto a denunciar las “continuas graves violaciones de Derechos Humanos”.
“Condenamos las continuas graves violaciones de los Derechos Humanos que persisten, las restricciones generalizadas a las libertades fundamentales y un clima de miedo”, ha afirmado la Comisión Europea en un comunicado.
En este contexto, las instituciones europeas reclaman “el fin de todas las formas de violencia y la liberación de todos los presos detenidos arbitrariamente” y aluden de forma específica a los encarcelados en virtud de la Ley de Protección Electoral.
Bruselas hace referencia también a las elecciones celebradas recientemente, en diciembre de 2025 y enero de 2026. “El contexto persistente y la aplicación del proceso han dejado claro que no se cumple los elementos esenciales de unas elecciones libres y justas”, ha advertido, subrayando en particular la ausencia de “un proceso creíble y transparente”.
La UE rememora que ya condenó en su día el golpe de Estado de hace cinco años, producido tras “las últimas elecciones libres y justas”, y llama la atención sobre el “incesante conflicto” que atraviesa el país y que tiene un impacto directo en millones de personas. En este sentido, recuerda que más de 16 millones de birmanos “necesitan ayuda urgentemente” y que se contabilizan 3,6 millones de desplazados internos, además de decenas de miles de refugiados en Estados vecinos.
“El pueblo de Birmania necesita el fin inmediato de la violencia, respeto a los Derechos Humanos, un compromiso para un proceso político incluyente y acceso sin restricciones a la ayuda humanitaria”, ha apelado la UE. Asimismo, alude al Consenso de Cinco Puntos de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) como “criterios clave para poner de nuevo a Birmania en el camino de la estabilidad”.
Tras el golpe de Estado, el país quedó arrastrado a una guerra civil que enfrenta al Ejército con milicias étnicas y con la oposición armada respaldada por el gobierno democrático en el exilio. Como resultado del conflicto, se estima que hay casi 90.000 fallecidos, según cálculos no oficiales de diversas ONG.