La Unión Europea ha redoblado los gestos de respaldo a Kiev con motivo del cuarto aniversario de la invasión rusa de Ucrania, recurriendo a actos especiales, exhibición de banderas y el desplazamiento de sus dos principales dirigentes a la capital ucraniana. Estas muestras de solidaridad chocan con la división entre los Veintisiete, que este lunes ha quedado patente con el bloqueo de Hungría a dos decisiones consideradas esenciales.
Los ministros de Exteriores de la Unión Europea se han citado este lunes en Bruselas con el objetivo de sacar adelante el vigésimo paquete de sanciones contra Rusia y dar el visto bueno definitivo a la reforma del presupuesto comunitario necesaria para activar el préstamo de 90.000 millones de euros a Kiev, destinado a cubrir sus necesidades más urgentes de financiación. Ninguna de las dos iniciativas ha logrado prosperar.
Budapest ya había advertido la víspera de que vetaría tanto las nuevas sanciones a Rusia como el préstamo a Ucrania, alegando que Kiev está obstaculizando el suministro de crudo hacia su territorio a través del oleoducto Druzhba, el más extenso del planeta y principal corredor del petróleo ruso hacia Europa. El Gobierno húngaro ha mantenido su postura y ha arremetido contra la Comisión Europea, a la que acusa de proteger más a un país ajeno a la UE que a un socio de pleno derecho del bloque.
La maniobra del Ejecutivo de Viktor Orbán ha recibido reproches de la Alta Representante de la UE para Política Exterior, Kaja Kallas, y del presidente del Consejo Europeo, António Costa, que han recordado al primer ministro húngaro que está vetando un acuerdo –el del préstamo a Ucrania– que él mismo suscribió en la cumbre de líderes del pasado mes de diciembre.
Pese al bloqueo de este lunes, en Bruselas sostienen que aún existe margen para completar todos los procedimientos que permitan efectuar el primer desembolso de la ayuda a Kiev, como muy tarde en abril, momento en el que Ucrania requerirá esa liquidez. Además, fuentes europeas apuntan a que los dirigentes que viajan esta semana a Ucrania con motivo del aniversario de la guerra intentarán persuadir a Hungría para que dé marcha atrás.
VIAJE A KIEV Y COMPARECENCIA DE ZELENSKI
Al arrancar la jornada de este lunes, una amplia mayoría de ministros de Exteriores, entre ellos la Alta Representante Kaja Kallas y la comisaria de Gestión de Crisis, Hadja Lahbib, han lucido en la solapa flores con los colores de la bandera ucraniana, un gesto simbólico que no ha evitado que Hungría materializara su amenaza de bloquear ambas decisiones.
Tampoco ha surtido efecto el izado de la bandera de Ucrania frente al edificio Berlaymont, sede de la Comisión Europea, un gesto que la presidenta del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen, ha explicado como una forma de que la enseña ucraniana ondee “con orgullo en el corazón” de la UE, “donde pertenece”.
A estas muestras de apoyo se sumará el viaje de Von der Leyen y Costa a Ucrania, ya que este martes ambos estarán en Kiev para conmemorar el cuarto aniversario de la agresión de Rusia contra Ucrania, donde participarán en la ceremonia oficial junto a otros líderes europeos.
Durante su estancia, los presidentes de la Comisión Europea y del Consejo Europeo mantendrán una reunión trilateral con el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, además de participar en una cita de la Coalición de Voluntarios convocada por el presidente francés, Emmanuel Macron, y el primer ministro británico, Keir Starmer.
En este encuentro, que se celebrará cuando la agresión rusa entra en su quinto año, los aliados de Ucrania reiterarán el compromiso de los 35 países participantes de seguir respaldando a Kiev en la consecución de una paz estable y duradera.
Paralelamente, en la sede del Parlamento Europeo en Bruselas se celebrará un pleno extraordinario en el que intervendrá Volodimir Zelenski, que se dirigirá a los eurodiputados por vía telemática. A continuación, los parlamentarios debatirán sobre la evolución de la invasión rusa y votarán una resolución de apoyo a Ucrania.
La presidenta de la Eurocámara, Roberta Metsola, ha asegurado que la sesión enviará una “señal importante” sobre el compromiso inquebrantable de la UE de apoyar a Ucrania, y de su respaldo al “valiente pueblo” ucraniano.
Todo ello ocurre mientras persiste la fractura entre los Veintisiete evidenciada por el veto húngaro, que ha frustrado los planes acariciados en Bruselas en las últimas semanas de marcar el aniversario de la guerra con un amplio paquete de sanciones contra Moscú y con la aprobación definitiva del préstamo de 90.000 millones para Ucrania, en negociación desde diciembre.