La Unión Europea ha manifestado este jueves su pesar por “toda muerte de civiles” ocurrida en Venezuela, aunque ha optado por no profundizar en la valoración del último balance difundido por las autoridades venezolanas, que sitúa en al menos un centenar los fallecidos tras el ataque de Estados Unidos del pasado sábado en Caracas para capturar a Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores.
En una comparecencia ante la prensa en Bruselas, la portavoz comunitaria para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Anitta Hipper, ha evitado pronunciarse sobre si la UE condena explícitamente esas muertes, remitiéndose a que los datos aún no están cerrados. “Por supuesto, lamentamos toda muerte, toda baja civil. Las cifras siguen pendientes de confirmación”, ha señalado, subrayando que los números ofrecidos por Caracas todavía deben verificarse.
El miércoles, el ministro del Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, actualizó el recuento oficial y elevó a al menos cien los muertos por la operación militar lanzada por el Ejército de Estados Unidos sobre Caracas y zonas cercanas, en la que fueron capturados Nicolás Maduro y Cilia Flores.
“Hasta ahora, y digo hasta ahora, hay cien fallecidos, cien y otra cantidad parecida de heridos”, afirmó en un programa emitido por la cadena estatal VTV, calificando la ofensiva como un ataque “terrible (y) bárbaro contra nuestro país”.
El también dirigente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) insistió en que lo ocurrido no puede ocultarse. Ha reconocido que “eso es una verdad (y) no lo va a tapar nadie”. “No hay manera que eso pueda ser tapado y hoy el mundo lo está descubriendo de manera plena”, ha agregado, en alusión al impacto internacional de las imágenes y los testimonios sobre el ataque.
En un primer recuento tras la ofensiva, las autoridades venezolanas habían informado de 56 fallecidos, entre ellos 24 militares del país y 32 integrantes de las fuerzas de seguridad cubanas. Posteriormente, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, decretó siete días de duelo nacional por las víctimas, a las que definió como “mártires que dieron su vida defendiendo” a Venezuela.