La UE muestra inquietud por las elecciones en Uganda y denuncia desigualdad y arrestos arbitrarios

La UE avala los resultados en Uganda pero alerta de desigualdad en la campaña, arrestos arbitrarios, violencia y un clima de represión e intimidación.

2 minutos

El presidente de Uganda, Yoweri Museveni YOWERI MUSEVENI / X

El presidente de Uganda, Yoweri Museveni YOWERI MUSEVENI / X

Comenta

Publicado

2 minutos

La Unión Europea ha reconocido este jueves los resultados oficiales difundidos por la Comisión Electoral de Uganda, que ratifican la reelección del presidente Yoweri Museveni, pero al mismo tiempo ha manifestado su inquietud por cómo se desarrolló el proceso electoral, subrayando especialmente “la desigualdad de condiciones” durante la campaña y “las detenciones arbitrarias de actores de la sociedad civil”.

Mediante un comunicado del Servicio Europeo de Acción Exterior, el bloque comunitario ha indicado que comparte las preocupaciones recogidas en la declaración preliminar de la misión conjunta de observación electoral de la Unión Africana, COMESA e IGAD, publicada el 17 de enero, con especial énfasis en la situación previa a la cita con las urnas.

Bruselas ha puesto el foco en las detenciones arbitrarias de miembros de la sociedad civil, así como en el corte de Internet durante el proceso, y ha lamentado “la violencia y las amenazas previas y posteriores” a las elecciones, en particular contra el principal líder opositor, Robert Kyagulanyi, conocido artísticamente como Bobi Wine.

“Pedimos a todas las partes que actúen con moderación y a las autoridades que garanticen la seguridad de todos los actores políticos”, recoge la nota de la UE, que a continuación reivindica su “larga asociación” con Uganda y reitera su voluntad de continuar cooperando con el Gobierno ugandés, las organizaciones civiles y el sector privado “sobre la base de intereses comunes y del respeto mutuo”.

La posición del bloque europeo se conoce después de que Museveni fuera proclamado el sábado vencedor de las presidenciales en el país africano con el 71,6% de los sufragios, pese a las denuncias de fraude formuladas por Wine, que obtuvo el 24,7% y aseguró haber huido tras escapar de lo que describió como un arresto domiciliario.

La Policía ugandesa, por su parte, rechazó las acusaciones de la familia de Wine, que responsabilizaban a las fuerzas de seguridad de haberlo “secuestrado” como candidato presidencial.

La campaña electoral estuvo atravesada por denuncias de abusos y vulneraciones de Derechos Humanos atribuidas a las fuerzas de seguridad, lo que llevó a Naciones Unidas a advertir de que la votación se celebraría en un clima de “represión generalizada e intimidación”, instando a las autoridades de Kampala a asegurar que el proceso fuera “libre y seguro”.