La Unión Europea prevé sacar adelante en febrero un vigésimo paquete de sanciones “ambicioso” contra Rusia, coincidiendo con el cuarto aniversario del inicio de la invasión rusa de Ucrania. Además, la UE ultima nuevas medidas coercitivas adicionales contra el Kremlin que podrían aprobarse la próxima semana, según han señalado este viernes fuentes comunitarias.
Este vigésimo y “ambicioso” paquete de sanciones figurará entre los principales puntos de la agenda de los ministros de Exteriores de la Unión Europea en la reunión de la próxima semana, en la que también intentarán cerrar otras penalizaciones de aplicación más inmediata contra el régimen de Vladimir Putin.
Bruselas confía en que este nuevo paquete quede aprobado el mes que viene, coincidiendo con la fecha del inicio de la invasión, después de que el último se diera luz verde en octubre del año pasado. Entonces, los Estados miembro de la UE redoblaron la presión sobre la economía de guerra rusa, golpeando sectores estratégicos como la energía, las finanzas, la base militar-industrial y las zonas económicas especiales, entre otros ámbitos.
Por ahora no han trascendido los detalles concretos de las medidas que la Comisión Europea podría plantear a los Veintisiete, pero sí se ha confirmado que se trabaja de forma simultánea y en paralelo en este “paquete ambicioso” y en otras iniciativas más específicas que podrían aprobarse ya la próxima semana, de acuerdo con las mismas fuentes.
Los ministros de Exteriores, que se verán el jueves 29 de enero —a la cita ha sido invitado el jefe de la diplomacia ucraniana, Andrii Sybiha—, abordarán también qué pasos adicionales pueden dar los Estados miembros y las instituciones europeas para reforzar las garantías de seguridad a Ucrania y qué nuevas formas de apoyo pueden ofrecer a Kiev.
La semana pasada, la Comisión Europea detalló su hoja de ruta para el préstamo de apoyo de más de 90.000 millones de euros pactado en el Consejo Europeo de diciembre. Dos terceras partes —60.000 millones— podrían dirigirse a gasto militar, mientras que los 30.000 millones restantes se destinarían a cubrir necesidades presupuestarias del Estado ucraniano.
En paralelo, la UE ha enviado este viernes a Ucrania 447 generadores eléctricos de emergencia, valorados en 3,7 millones de euros, con el objetivo de restablecer el suministro en hospitales, refugios y servicios esenciales. Más de un millón de ucranianos se han quedado sin electricidad, agua ni calefacción en plena ola de frío por los ataques rusos contra la infraestructura energética.
Todo ello se enmarca en un contexto de intensa actividad diplomática, a la espera de una posible reunión trilateral entre Ucrania, Estados Unidos y Rusia en Emiratos Árabes Unidos, prevista para este fin de semana, con el objetivo de explorar vías para poner fin a la guerra iniciada en febrero de 2022.