La Unión Europea ha expresado este jueves su respaldo al plan de autonomía impulsado por Marruecos para la antigua colonia española del Sáhara Occidental, al considerar que persigue “lograr una solución mutuamente aceptable”, en un contexto de creciente apoyo internacional a la iniciativa de Rabat, rechazada tajantemente por el Frente Polisario.
Bruselas, que ha valorado positivamente la resolución aprobada en octubre de 2025 por el Consejo de Seguridad de la ONU, ha destacado que dicho texto “apoya plenamente los esfuerzos” del secretario general, António Guterres, y de su enviado personal, Staffan de Mistura, “para facilitar y llevar a cabo negociaciones basadas en el plan de autonomía propuesto por Marruecos”, según recoge un comunicado conjunto.
En este sentido, ha rememorado que la resolución persigue “lograr una solución justa, duradera y mutuamente aceptable de la disputa, de conformidad con la Carta de Naciones Unidas”, y que acoge “cualquier sugerencia constructiva que las partes pudieran formular en respuesta”, llamando a todos los actores a implicarse sin “condiciones previas” con el fin de alcanzar “una solución política definitiva y mutuamente aceptable que garantice la autodeterminación del pueblo saharaui.
“La resolución considera que la autonomía genuina es la solución más viable y anima a las partes a compartir sus ideas en apoyo a una solución definitiva y mutuamente aceptable”, ha subrayado la UE. Asimismo, ha reconocido la disposición de Rabat a “colaborar de buena fe” con los distintos interlocutores para aclarar los pormenores de este plan y detallar su puesta en práctica.
El Frente Polisario anunció en noviembre de 2020 la ruptura del alto el fuego con Marruecos tras una operación militar marroquí contra activistas saharauis en Guerguerat, dentro de la zona de distensión acordada, un movimiento que el movimiento saharaui consideró una violación de las condiciones del alto el fuego.
En los últimos años, el Frente Polisario ha encajado varios reveses diplomáticos ante el respaldo de distintos Estados, entre ellos España, al plan de autonomía marroquí, una propuesta que la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) rechaza de forma categórica, en el marco de su exigencia de culminar el proceso de descolonización del territorio y garantizar su derecho a la independencia.
En esta misma línea, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó el 31 de octubre una resolución —presentada por Estados Unidos— que prorrogaba durante un año el mandato de la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO), en un texto que reiteraba su apoyo al plan de autonomía de Marruecos para la antigua colonia española.