Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea se disponen a debatir la apertura formal de los primeros capítulos de negociación con Ucrania para su incorporación al bloque comunitario, como “próximo paso” en el respaldo a Kiev, una vez superado el veto de Hungría a cualquier avance con el país y después de que los Veintisiete hayan logrado desbloquear el préstamo europeo de 90.000 millones de euros y aprobar el vigésimo paquete de sanciones contra Rusia.
“Es el momento de mirar adelante y preparar el próximo paso. El próximo paso es abrir el primer 'cluster' (bloque de negociación); cumplimos con los dos primeros pasos y cumpliremos con el próximo paso”, ha afirmado el presidente del Consejo Europeo, António Costa, en una comparecencia sin preguntas junto al presidente de Ucrania, Vlodomir Zelenski, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Los tres dirigentes se han encontrado en Nicosia antes de desplazarse a la ciudad portuaria de Ayia Napa, en el este de Chipre, donde se celebra esta noche una cumbre informal de líderes de la UE. Zelenski participa en la primera sesión, mientras que posteriormente los 27 mantendrán una cena a solas, sin el mandatario ucraniano, centrada en el contexto internacional. Ucrania cuenta desde 2022 con el estatus de país candidato y, en diciembre de 2023, los 27 autorizaron el inicio de las negociaciones, aunque en la práctica el bloqueo de Budapest ha impedido hasta ahora abrir los capítulos de reformas que Kiev debe acometer para completar su adhesión.
El propio Zelenski ha aplaudido que los Veintisiete hayan logrado sortear el veto del Gobierno saliente de Viktor Orbán y hayan podido finalmente adoptar una decisión “fuerte y fundamental”, en alusión al préstamo destinado a cubrir las necesidades urgentes de financiación de Ucrania, sobre el que ha asegurado que trabajarán para que el primer desembolso pueda liberarse “lo antes posible”.
El presidente ucraniano también ha subrayado que su Ejecutivo continuará “trabajando par empujar a Rusia hacia la diplomacia real para acabar con esta guerra”. “Es un gran día”, ha manifestado en una breve declaración, visiblemente emocionado, en la que ha querido trasladar su agradecimiento personal a los presidentes del Consejo Europeo y de la Comisión Europea.
En este escenario, varios dirigentes europeos han expresado ya su voluntad de abordar la apertura de los primeros capítulos de reformas vinculados a la adhesión. Entre ellos, el primer ministro de Estonia, Kristen Michal, que ha llamado a “mantener el impulso” hacia la “ampliación con Ucrania y Moldavia” y a seguir incrementando la presión sobre Rusia.
“En mi opinión, el futuro de Ucrania está absolutamente en Europa. Cuanto antes empecemos, antes llegaremos a ello”, ha recalcado Michal, que ha celebrado que la Unión pueda avanzar con mayor rapidez ahora que ya no es “rehén” de Orbán.
En esta línea, ha recordado que Kiev es consciente de que, para progresar en su integración, debe dar “todos los pasos necesarios” para llegar a ser miembro de pleno derecho de la Unión.
La Alta Representante para Política Exterior de la UE, Kaja Kallas, por su parte, ha evitado concretar plazos, pero ha sostenido que Ucrania está “claramente en el camino de la membresía” y ha confirmado que los líderes discutirán en esta cumbre “cómo acelerar realmente” el proceso, “dado que tenemos ahora nuevas circunstancias”. También ha indicado que sobre la mesa hay distintas fórmulas para seguir avanzando en la adhesión, ya sea mediante vías parciales o procedimientos acelerados, aunque ha preferido no detallar las opciones hasta que los dirigentes comunitarios las examinen.
“Quizá podamos avanzar en asuntos que eran líneas rojas o han estado bloqueados antes. Vamos a ver si podemos avanzar con ello”, ha añadido Kallas. De esta forma, la jefa de la diplomacia europea ha aludido, sin citarlo de forma directa, al veto sistemático ejercido por Hungría en los expedientes relativos a Ucrania, un bloqueo que se ha visto mitigado tras la derrota electoral de Orbán frente al líder de la oposición, el conservador Péter Magyar, que asumirá el cargo de primer ministro a comienzos de mayo.