La Alta Representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Kaja Kallas, ha confirmado que los Veintisiete no han conseguido sacar adelante el vigésimo paquete de sanciones contra Rusia debido al bloqueo de Hungría, que ya había avisado de que vetaría cualquier nueva medida de apoyo a Kiev mientras no se reanude el suministro de crudo a su país y a Eslovaquia a través del oleoducto Druzhba.
“Lamentablemente, no hemos llegado a un acuerdo sobre el 20º paquete de sanciones. Es una pena y un mensaje que no queríamos transmitir hoy. Pero seguiremos trabajando en ello”, ha indicado la jefa de la diplomacia europea en una comparecencia ante la prensa tras la reunión de ministros de Exteriores de la UE celebrada este lunes en Bruselas.
Según han explicado fuentes comunitarias, Hungría ha tumbado dos propuestas clave: el vigésimo paquete de sanciones contra Rusia y el préstamo de 90.000 millones de euros para Ucrania pactado en diciembre, mientras que Eslovaquia ha impedido igualmente la aprobación de nuevas sanciones contra Moscú.
Kallas ha explicado que esta clase de bloqueo a las propuestas de la Comisión es “un escenario ya visto antes” y que en ocasiones anteriores se han hallado salidas, si bien ha expresado que “sinceramente” lamenta que no se haya alcanzado un pacto este lunes, justo en la víspera del cuarto aniversario del inicio de la invasión rusa de Ucrania.
“Juntos estamos haciendo todo lo posible, estamos en contacto con nuestros colegas húngaros y eslovacos. Por supuesto que no es fácil, nunca lo es, pero seguimos trabajando”, ha continuado, subrayando la relevancia de enviar “un mensaje firme a Ucrania” de respaldo y de mantener la presión sobre Moscú para que ponga fin a la guerra.
El ministro de Asuntos Exteriores de Hungría, Péter Szijjártó, ha justificado este lunes el veto de su Gobierno al nuevo paquete de sanciones de la UE contra Rusia y al préstamo de 90.000 millones de euros a Kiev alegando que “Ucrania odia a Hungría” y defendiendo que su país es soberano para decidir de quién compra la energía, mientras que Kiev “no tiene derecho” a comprometer su seguridad energética.
Szijjártó ha arremetido con dureza contra Ucrania porque “no tiene derecho a poner en riesgo” la seguridad energética húngara, y ha reclamado que “reinicien inmediatamente” los envíos de petróleo a Hungría a través del oleoducto Druzhba. Al mismo tiempo, ha criticado a la Comisión Europea por alinearse con un país tercero frente a un Estado miembro que forma parte del bloque comunitario.
Choque con los principios de cooperación de la UE
En relación con otra de las acusaciones de Budapest, que sostiene que la Comisión Europea y Ucrania estarían frenando el flujo de petróleo ruso hacia Hungría por motivos electorales —con los comicios en el país previstos para el próximo 12 de abril—, Kallas ha negado que exista un vínculo de este tipo y ha señalado que, en cualquier caso, le cuesta pensar que la ciudadanía húngara no apoye la ayuda a Kiev.
“Sí, sabemos que las elecciones en Hungría se acercan. Para mí es muy difícil decir que Hungría va a aceptar no ayudar a una Ucrania necesitada. Me cuesta creer que esto sea un beneficio electoral. Aunque por supuesto no conozco el clima político húngaro”, ha apuntado la dirigente estonia.
Kallas ha lamentado igualmente que una decisión adoptada por los jefes de Estado y de Gobierno en el Consejo Europeo de diciembre, como el préstamo de 90.000 millones de euros a Ucrania para cubrir sus necesidades urgentes de financiación, esté ahora encallada porque “contradice el principio de cooperación sincera”.
Preguntada por si el giro de Hungría puede estar relacionado con la reciente visita al país del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y su encuentro con el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, la Alta Representante ha respondido que desconoce si existe alguna conexión y ha recalcado que no va a entrar en especulaciones.