La Unión Europea ha rechazado este martes el decreto anunciado por la presidenta saliente de Honduras, Xiomara Castro, para impulsar un nuevo recuento de los resultados de las elecciones del pasado 30 de noviembre, en las que se impuso el candidato ultraderechista Nasry Asfura, y ha reclamado una “transición pacífica y ordenada del poder”.
En un comunicado, Bruselas ha manifestado “su preocupación” por el reciente decreto y por las declaraciones de Castro y del presidente del Congreso Nacional, Luis Redondo, al tiempo que ha reiterado su respaldo a la labor de las instituciones electorales de Honduras.
Asimismo, ha instado a respetar la proclamación oficial de los resultados emitida por el Consejo Nacional Electoral (CNE), que reconoció a Asfura –candidato apoyado por el mandatario de Estados Unidos, Donald Trump– como presidente electo legítimo del país y ratificó los resultados definitivos del Congreso y de las elecciones municipales.
“La UE condena los actos de violencia perpetrados contra actores políticos en los últimos días y llama a todos los actores a garantizar una transición del poder pacífica y ordenada”, añade la nota, en la que también se exige que se respete “la voluntad del pueblo hondureño” expresada en las urnas.
Por último, la Unión Europea ha reiterado su disposición a cooperar “con el presidente Asfura y su Administración”, después de que fuera proclamado el 24 de diciembre como vencedor de las presidenciales del 30 de noviembre en el país centroamericano, en un contexto marcado por las denuncias de fraude de otros candidatos a la jefatura del Estado.
CASTRO DENUNCIÓ INJERENCIA DE DONALD TRUMP
El escrutinio del CNE otorgó la victoria al aspirante del Partido Nacional, con un 40,27 por ciento de los votos, por delante de Salvador Nasralla, quien habría logrado un 39,53 por ciento de los sufragios, y de la candidata de LIBRE, Rixi Moncada, que obtendría un 19,19 por ciento.
Con estos resultados, y si se mantiene el calendario previsto, Castro seguirá al frente del país hasta el próximo 27 de enero, fecha fijada para la toma de posesión de Asfura.
Este sábado, la presidenta saliente denunció la injerencia de Trump en el proceso electoral y le convocó a una “audiencia o llamada directa”, al tiempo que exigió –mediante decreto legislativo– el recuento de “todos los votos”, alegando un posible fraude durante la contienda electoral.
En concreto, Castro detalló en una publicación en su cuenta de X las razones por las que ordenó al CNE el recuento de “todos” los votos, entre ellos las 4.774 actas no incluidas en el escrutinio y las 292 impugnaciones –inconsistencias, urnas infladas, fraude y compra de votos, entre otros– que siguen pendientes de resolución por parte del CNE.
El pronunciamiento de la mandataria hondureña generó el rechazo de los gobiernos de hasta otros ocho países latinoamericanos –Argentina, Bolivia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Paraguay, Perú y República Dominicana–, que expresaron en una declaración conjunta su “firme rechazo” al decreto de Castro.
Los países firmantes remarcaron que la orden de un nuevo recuento general no solo “desconoce la autoridad del Consejo Nacional Electoral”, sino que también “afecta la institucionalidad democrática” del país centroamericano.