La Unión Africana ha instado a las autoridades de Somalia a poner en marcha sin más demora un proceso de diálogo político que permita encauzar la crisis abierta estos días en el estado de Suroeste, un nuevo episodio de la creciente amenaza de desintegración que pesa sobre el país desde hace meses.
El conflicto se desencadenó en la noche del pasado domingo, cuando el Gobierno federal somalí declaró que el mandato del presidente regional, Abdelaziz Laftagareen, había llegado a su fin y advirtió de que no reconocerá ningún nombramiento o decisión futura que emane de su administración.
En el trasfondo se encuentra el rechazo de las autoridades del estado de Suroeste, al igual que de otros territorios federados, a las enmiendas constitucionales promovidas por el presidente de Somalia, Hasan Sheij Mohamud, a las que acusan de poner en riesgo el modelo federal vigente.
Laftagareen fue reelegido el sábado anterior en un claro desafío a Mogadiscio. El Ejecutivo somalí ha declarado nulos esos comicios, lo que implica, en la práctica, que para el Gobierno central el estado de Suroeste se halla actualmente en una situación de vacío institucional.
La ONU ha alertado este fin de semana de que el aumento de las tensiones ha forzado el desplazamiento de más de 45.000 personas hacia Baidoa, capital del estado, una ciudad ya desbordada por la presencia de más de 430.000 desplazados internos a causa de la sequía y la violencia. Paralelamente, las autoridades regionales denuncian un reciente despliegue del Ejército somalí que interpretan como una maniobra de presión política bajo el argumento de la lucha contra el terrorismo.
En este contexto, el presidente de la Comisión de la Unión Africana ha hecho un llamamiento a la contención y al entendimiento en Somalia. El Presidente de la Comisión de la Unión Africana, Mahmud Ali Yusuf, ha recomendado a las partes que hagan uso del Consejo Consultivo Nacional, construido como un marco de diálogo, “de forma constructiva para resolver las diferencias pacíficamente”.
“El presidente insta a todas las partes a ejercer la máxima moderación y evitar acciones que puedan conducir a una escalada. La Unión Africana reafirma su pleno apoyo a los esfuerzos de paz, estabilidad y construcción del Estado de Somalia, y está dispuesta a respaldar el diálogo y la reconciliación”, concluye el comunicado.
En su rechazo a la reelección del presidente regional, el Ministerio del Interior de Somalia ha sostenido que la votación fue en realidad una “designación premeditada” que no expresó la voluntad popular del estado.
“La elección no fue legítima”, ha manifestado el Ministerio. “Cualquier proceso basado en la ilegalidad, la coacción y la corrupción política, que se denomine elección, es inaceptable”.
El Ministerio ha añadido que el proceso, resuelto en apenas 24 horas, se llevó a cabo sin transparencia ni competencia real, vulnerando la Constitución somalí, la normativa electoral y los principios de construcción del Estado, y ha advertido de que podría agravar aún más la inestabilidad en las ya frágiles regiones del estado de Suroeste.